Aplicar consecuencias no es chantaje

Escribo este post porque un día en una charla que di, hablando de la necesidad de poner límites y normas, una mamá dijo que eso hacer chantaje. Y no lo es en absoluto. Gracias a esa madre por hacer ese comentario ya que, probablemente, haya más padres y madres que tengan esta creencia y ello les impida poner límites adecuados.

Para mí las normas son claves en la educación. Normas bien elaboradas, razonables, no muchas y con consecuencias. Consecuencias positivas y negativas, consensuadas y naturales. Aplicadas con firmeza y con la mayor inmediatez posible.

Son clave en la educación porque sirven para poner límites a l@s hij@s. Y esos límites son clave porque transmiten cosas tan importantes como:

  • Crear una convivencia ciertamente armónica en el hogar.
Las normas tienen muchos beneficios.

Las normas tienen muchos beneficios.

  • Dan seguridad, puesto que los niños saben a qué atenerse. Si haces esto, pasará lo otro.
  • Crean la sensación de poder al niño, que es agradable y lo convierte en autónomo. “Si ordeno la habitación sin perder tiempo, luego tendré más rato para jugar.” Les permite decidir.
  • El mensaje que perciben de los padres es “Me importas, por ello no quiero que hagas determinadas cosas que pueden ser malas para ti”: tocar la estufa, estar muy tarde por la calle, comer demasiadas chucherías…
  • Si las normas cumplen con los requisitos anteriores, los niños aprenden de autorregularse. Saben cuándo parar, hasta dónde llegar, saben decir “hasta aquí”.
  • La autorregulación favorece tener un criterio propio. Esto supone no ser manipulable, dependiente o pasivo. De esta manera se construye una base muy importante para la asertividad.

El chantaje es otra cosa. Según la RAE, el chantaje es extorsión. Y la extorsión es “Presión que se ejerce sobre alguien mediante amenazas para obligarlo a actuar de determinada manera y obtener así dinero u otro beneficio”. Entiendo la confusión.

Esto sí es chantaje... ¡Jajaja!

Esto sí es chantaje… ¡Jajaja!

Chantajear supone un beneficio para quien propone el “trato” y un perjuicio para quien lo percibe. Además, el chantaje está basado en la manipulación. Alguien que está en superioridad decide cuál va a ser el trato y no da la oportunidad al otro de que dé su opinión. Y además, el chantaje, suele jugar con la afectividad y el autoconcepto de los niños: hacerles sentir mal.

Mamá se pone triste cuando no te comes la verdura. Si haces eso no te van a querer. Si no te portas bien no te traerán nada los reyes. Esto sí es chantaje.

El objetivo de las consecuencias positivas o negativas no es hacerles sentir mal, sino hacerles sentir que tienen poder sobre su conducta y lo que vaya a pasar después.

Para mí, educar, entre otras cosas, significa preparar para la vida. Y en la vida, casi todo tiene su consecuencia (por no decir todo). Si estudias, aprobarás. Si mientes a tus amigos, te dejarán de lado. No siempre es así, pero el índice de probabilidad es alto.

Con lo cual, poner consecuencias a las conductas que queremos reforzar o eliminar de nuestr@s hij@s, es lo más natural del mundo. No significa que no vayan acompañadas de nuestro ejemplo, de la explicación del porqué o que nos basemos solo en el conductismo. Pero es una herramienta más, muy útil y no es chantaje.

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3 comentarios

  1. Muy bueno Pilar. Nosotros en casa las nombramos Reglas de Convivencia. Con mis hijos funcionó el ejemplo y consistencia y explicar el por qué de las reglas (en términos que entiendan para cada edad), se pueden discutir pero no desobedecer, pues el objetivo es que todos podamos vivir en paz y armonía (además de velar por su integridad claro). Aplican a adultos y a pequeños. Mis hijos ya están grandes y esas reglas se han ido transformando para adaptarse a adolescentes y hasta adultos. No siempre ha sido fácil y perfecto (tengo ahora inclusive una adolescente que me hace sudar y me va a sacar canas)…pero ahora que lo veo en perspectiva , si no hubiéramos empezado desde pequeños, mi intensa niñota de 15 hubiera sido casi incontrolable….

  2. Hola Pilar:
    Te sigo desde hace bastante tiempo y me encantan tus posts, por tu forma de explicarte, siempre tan practica y con ejemplos claros, y por supuesto por el contenido. Tengo una hija de 4 años que me tiene enamorado y aplico muchas de las cosas que veo en tus posts. He de decirte que por ahora me va genial con tus consejos y recomendaciones. Simplemente quería felicitarte por esa labor altrusita compartiendo tus conocimientos y experiencia. Muchas gracias y Saludos, Carlos.

    • Jo, Carlos, muchísimas gracias… No sabes lo que agradezco un mensaje como éste… Me alegro de que te sirva lo que cuento. Me animas a seguir adelante, pocas veces la gente me dice si les sirven mis escritos o no y con el trabajo que llevan, viene muy bien. ¡Un saludo!

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