Cosas medio mágicas que me pasan

No es la primera vez que os voy a hablar de este tema. Pero me parece súper importante contar estas pequeñas cosas medio mágicas que me pasan.

¿Os acordáis del dibujo que se hizo realidad? Pues hace poco me pasó algo parecido.

Suelo escribir todos los días en mi cuaderno. Escribo sobre cosas que pienso, que siento, que me han pasado, reflexiono, agradezco, valoro mis logros… Y a veces también escribo cosas que me gustaría que pasaran.

Total, que hace un par de meses escribí “Quiero que me hagan un pedido de artesanía”. No sé, me dio por ahí. Era por la noche cuando plasmé ese deseo en papel.

Me hacía ilusión que me pidieran cositas de las que hago, como éstas.

Me hacía ilusión que me pidieran cositas de las que hago, como éstas.

Pues al día siguiente, a media tarde, recibí un correo de una chica que se cambiaba de trabajo y quería entregar un detalle a cada uno de sus campañer@s. ¡Toma! ¡Deseo cumplido! ¡Guau! ¡Qué pasada, no? ¿No os lo parece? ¡A mí, sí!

Así de chulo quedó el detallito.

Así de chulo quedó el detallito.

Claro, no es la primera vez que me pasa, como apunto más arriba. Creo que también alguna vez os he contado la historia de cómo un desconocido me regaló su coche el mismo día que me llamaron para hacer una entrevista de trabajo para vivir y trabajar en un pueblo, para lo cual necesitaba un coche y no lo tenía. Y si no os la he contado, ya tengo una idea para un nuevo post.

Son cosas como increíbles, pero que han pasado. ¿Casualidad? Pues bienvenida sea la casualidad. Yo prefiero hablar de atracción, de visualización, del poder que tenemos con nuestra mente de atraer las cosas.

Y no significa que salgan unas ondas magnéticas de nuestra mente que atraigan lo que pensamos. Al menos yo no lo entiendo así. Que puede ser que sea así, pero prefiero las explicaciones más factibles.

En este artículo nos hablan sobre el tema de las visualizaciones, pero además, desde el punto de vista emocional, creo que hay otra explicación complementaria. Cuando tú te pones a imaginarte algo que quieres que te suceda, tienes que hacerlo en plan positivo. No pensando en los peros o los problemas que puedan surgir.

Tampoco se vale para todo. Para cosas que quieras para ti, sí. Pero creo que para otras personas no vale. Es decir, por mucho que desees que alguien cambie o haga lo que tú quieres… Creo que no tendrá efecto.

Y lo más importante es que trates de sentirte como crees que te sentirías si eso sucediera. Y vibrar un rato en esa emoción. Recrearte, sentirla. Yo creo que esa vibración es la que te moviliza, consciente e inconscientemente a provocar que sucedan las cosas que quieres.

Visualiza y siéntete como crees que te sentirías si lo consiguieras.

Visualiza y siéntete como crees que te sentirías si lo consiguieras.

Está claro que solo haciendo este ejercicio, no vas a conseguir lo que quieres. Si no me muevo para que la gente sepa que hago llaveros, broches, imanes… Nadie lo va a saber. Pero este ejercicio ayuda.

Te propongo que cada mañana, al despertar, imagines todas las cosas chulas que podrían pasarte. Verás como alguna, sí te pasa. Y no es porque tengas superpoderes, sino porque al visualizar lo bueno, te predispones a verlo, a encontrarlo, le pones atención. La realidad no es la que es, es lo que ves. Ves lo que miras. El lugar al que mires, depende de ti.

Tú diriges.

Tú diriges.

Hazlo y me cuentas cómo te ha ido.

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