Diferencias entre castigo y consecuencia

Hace dos semanas publiqué este post relacionado con las consecuencias positivas y negativas que podemos aplicar en las normas y educación de l@s niñ@s.

Lo compartí en un grupo que se llama “Educar con inteligencia emocional” en Facebook, del que forman parte unas 100.000 personas. Tuvo semejante cantidad de comentarios que me ha dado para escribir otro post de momento, si no son más.

Lo primero, decir que creo que mucha gente no se lee los posts, sino que se queda con el título o la imagen que los representa, porque si no, no entiendo muchos de los comentarios que se hacen. Hay cierta tendencia a criticar con fervor las publicaciones ajenas en las redes sociales que me tiene perpleja, quizá eso me dé para otro artículo porque es psicológicamente curioso.

Lo segundo, es que creo que, como dice José Antonio Marina en este artículo, hay miedo a educar. A decir que no, a poner límites. Los padres y madres desconfían de sí mism@s a la hora de educar. Desconfían de su criterio. Los “y si” basados en el miedo les paralizan y no les dejan tomar decisiones y actuar con firmeza. ¡Con la seguridad que le da a un niño que sus mayores se mantengan firmes!

Aunque no los admitan con agrado, los límites les dan mucha tranquilidad.

Aunque no los admitan con agrado, los límites les dan mucha tranquilidad.

El conductismo es una teoría basada en cómo la consecuencia que sigue a una acción refuerza positiva o negativamente esa acción. El ser humano aprende, en parte, de esta manera. Aprende también de otras muchas maneras y ésta es sólo una más.

Y no es incompatible con la educación emocional. Porque esta educación requiere de límites, de responsabilidad, de autoestima, de autonomía… Y con las consecuencias de las que hablo, junto con elementos igual de importantes (diálogo, afecto, ejemplo) se desarrollan sanamente los conceptos anteriores.

Las diferencias entre castigo y consecuencia son las siguientes:

  • El castigo se decide unilateralmente por los progenitores en el momento que se da una conducta que quieren eliminar mientras que las consecuencias negativas (y positivas, no olvidemos que siempre tiene que haber de las dos ante una misma norma) se deciden democráticamente entre progenitores e hij@s.
  • Unas buenas consecuencias van ligadas a unas normas también elaboradas democráticamente, mientras que el castigo surge en un momento dado “de la nada”.
  • Cuando se decide un castigo suele ser ante una emoción de enfado de los progenitores. Esto provoca que sea desproporcionado y no tenga nada que ver con la conducta a erradicar. Sin embargo, las consecuencias positivas y negativas se deciden en calma. Así, cuando suceden las conductas a promover o erradicar, no se da un conflicto entre los progenitores y l@s hij@s tan intenso como en el caso anterior. Al haber sido algo acordado por tod@s los miembr@s, ya no es un enfrentamiento entre ambos. Lo que se da es simplemente la aplicación del acuerdo al que se llegó.
  • Una consecuencia tiene que ser razonable, debe aplicarse con prontitud y además debe ser natural. Esto último significa que tiene que ver algo con la conducta a promover o erradicar. Por ejemplo, si la cosa va de tiempo, tiene que estar relacionada con el tiempo.  Los castigos, en muchas ocasiones, no tienen nada que ver con el acto en cuestión. Normalmente buscan “fastidiar” al niño, por eso no son educativos.
Normas con consecuencias positivas y negativas.

Normas con consecuencias positivas y negativas.

Y de momento, lo dejo aquí. No sé si seguiré hablando de este tema por aclarar los términos, ya que a buen entendedor pocas palabras bastan. Me gusta más tratar temas concretos de la crianza y del día a día. Pero hay que hablar con propiedad y ponerle nombre a las cosas. Si no, se pueden dar confusiones que en nada nos benefician.

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2 comentarios

  1. Menudo tema. Me encantó tu post…Te entiendo perfectamente. Cada día hay más padres que no dejan que sus hijos sufran las consecuencias de sus actos (¿miedo, dejadez, cansancio, culpabilidad?..no sé)..obvio agradable no es, pero es necesario. A mí me ha pasado de querer tirar la toalla….Estuve leyendo el FB…qué bravos ….

    • Muchas gracias por tu comentario. De verdad que te lo agradezco porque quizá haya gente que opine lo mismo, pero no suelen ser tan explícitos como quienes opinan en contra. Le dan a “me gusta” y ya. Entonces parece que al no haber comentarios de apoyo, es como si no hubiera gente que estuviera a favor del contenido del post. Incluso te hacen dudar… Pero no… Insisto en que hubo gente que creo que ni se lo leyó, simplemente se quedó con la foto de la portada y se explayaron. Gracias Lucy.

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