Si lo hago yo, ¿cómo se lo voy a prohibir a mi hij@?

El otro día, mirando el instagram de una madre “famosilla” me encontré con esta frase.

Esta persona tiene más de 467.000 seguidores en Instagram. Me meto en su perfil y veo que a su hija, menor de dos años, le ha creado un perfil en el que semanalmente va poniendo fotos de todo lo que hace. Esto no lo sabía. Y aún me parece más serio. Últimamente ya ha habido quejas de adolescentes que se sienten avergonzados porque sus padres hayan subido fotografías a las redes sociales desde que son pequeños. En este artículo se habla de lo que puede empezar a pasar cuando estos chavales sean mayores de edad.

Pero bueno, no era de esto de lo que quería hablaros. ¿Qué clase de argumento es el del título para decidir si le dejas hacer algo o no? Os pongo en contexto: había una foto de la niña con una tablet (menos de dos años, repito). Tengo que decir que el tipo de publicaciones de esta usuaria está relacionado con moda y comida sana, básicamente. Alguien le comentó que no era bueno que una niña tan pequeña usara este tipo de tecnología. Y su respuesta fue algo parecido a que si la peque ve a sus padres usando ese dispositivo, ¿cómo se lo iba a prohibir?

A veces no podemos controlarnos nosotros con los móviles, como para que se autorregulen l@s niñ@s...

A veces no podemos controlarnos nosotros con los móviles, como para que se autorregulen l@s niñ@s…

Este argumento me suena a permisividad moderna trasnochada. A hiperpadres. A comodidad. A no saber poner límites. A querer ser madre colegui. A buen rollo para hoy, Hermano Mayor  para mañana. A ver, que puedo estar exagerando. Soy un poco tremendista para estas cosas. Pero es que a esta mujer le siguen casi medio millón de personas. Tiene una responsabilidad.

Yo le di mi opinión y además le vinculé un artículo de Catherine L’ecuyer, uno de tantos, que ha escrito sobre lo perjudicial de las pantallas en niños. No recibí respuesta de ningún tipo. Evidentemente, much@s de l@s seguidor@s, ante algún otro comentario como el mío, la defendían a capa y espada.

Los influencers son muy influencers cuando falta criterio a la gente. Si ella lo hace, será que está bien.

¿Qué tal si aplicamos esta fórmula a otras cosas? Según lo ridículo que suene, veremos si tiene lógica o no. Es decir, si yo lo hago, ¿por qué no lo va a hacer mi hij@?:

  • Comer lo que me da la gana.
  • Vivir sin horarios.
  • Ponerme la ropa que me apetece.
  • Hacer lo que quiera.
  • Ducharme o no ducharme.

Los límites son necesarios para que los niños aprendan a autorregularse. Tratarlos como si fueran adultos es un error. Darles todas las opciones del mundo no les sienta bien. En este artículo explican ampliamente las consecuencias de dar tantas opciones y poner tan pocos límites.

Evidentemente, también les educamos con nuestro ejemplo, pero  como no somos perfectos, es importante darles pautas.

No podemos delegar en el ejemlplo toda la educación de l@s niñ@s.

No podemos delegar en el ejemlplo toda la educación de l@s niñ@s.

Esto ni lo leerá ella ni sus seguidoras. Pero me quedo tranquila, como siempre, con que tú sí lo leas.

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2 comentarios

  1. Susana Martínez Rodríguez

    Empiezo con un post y sigo y sigo… Son cosas tan evidentes, tan cercanas, … Gracias por ser tan clara

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