Mantén la calma

Aunque venga tu hija del cole y diga que no han querido jugar con ella sus amigas de siempre.

Aunque tu hijo no haga caca en su nuevo cole.

Aunque no tenga el círculo de amigos que crees que sería el ideal.

Aunque te gustaría que no fuera hija única.

Aunque no saque buenas notas.

Aunque haya sacado tu genio.

Aunque no sea cariñoso. Aunque sea demasiado cariñoso. Cuanta hasta 10 y respira. En la mayor parte de casos, no es tan grave. Relativiza.

Aunque creas que cuando pase al instituto se lo van a comer con patatas.

Aunque se deje por ahí todas las sudaderas.

Aunque los trabajos manuales de sus compañeros sean mejores que el suyo.

Aunque le llamen la atención delante de ti.

Aunque te llamen la atención delante de ella.

Aunque te rete.

Aunque salga el monstruo de ti.

Aunque su nombre esté en boca de tod@s.

Aunque te mote “pollos” en público.

Mantén la calma porque será la mejor forma de reaccionar que tienes. Obsérvalos, obsérvate, trata de mejorar, endereza la situación, pero con calma.

La preocupación nunca ayuda.

La preocupación nunca ayuda.

Porque una madre tranquila, da mucha seguridad. Porque un padre alterado, genera inestabilidad. Porque anticipando problemas, los creamos. Porque desconfiando de l@s niñ@s, les trasmitimos que no son capaces. Porque dramatizando, les transmitimos que la situación es más grave de lo que es.

Padre alterado = niño alterado.

Padre alterado = niño alterado.

No significa que no sientas nada o que no le des importancia. Pero autocontrólate. Autorregúlate. Como tú reacciones a las cosas que suceden, ell@s las interpretarán.  Y en función de cómo lo hagan, sentirán unas emociones u otras. Con una intensidad u otra. Y cuanto mayor sea la intensidad de la emoción, peor podrán gestionarla. Así que cuanto más te autocontroles, mejor les estarás enseñando a tu hij@ a gestionar sus emociones.

Tus hij@s se van a equivocar.

Tú te vas a equivocar.

Cuando algo produzca dolor, podréis resistirlo.

Probablemente no hay tanto sufrimiento en vuestros hij@s como interpretáis.

No eres un mal padre, no eres una mala madre. Pero perdiendo los nervios no ganarás nada. Mantén la calma.

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