Sutiles faltas de respeto a l@s niñ@s

Como ya sabéis, entre otras cosas, me dedico a dar cursos a padres y madres sobre cómo educar con inteligencia emocional a l@s niñ@s. Trato de hacer bastante hincapié en el respeto ya que es una importante base para la autoestima que desarrollen en un futuro y una especie de garantía para una buena salud mental. Mira a tu hij@ como alguien aparte de ti, con curiosidad, sin expectativas, sin juicio, sin opinión.

Pues bien, con el tiempo me voy dando cuenta de que las faltas de respeto, cada vez son más sutiles y mi trabajo consiste en sacarlas a relucir y matizarlas.

Las alas son su autoestima.

Las alas son su autoestima.

Faltar al respeto de l@s niñ@s podría ser entendido como pegarles o insultarles y esto cada vez va quedando más claro que no es en absoluto beneficioso para su desarrollo. Pero hay otras muchas acciones con similar consecuencia, pero que aparentemente son inofensivas.

Hay otras formas menos visibles de no respetar a l@s hij@s.

Hay otras formas menos visibles de no respetar a l@s hij@s.

Es decir, hay “nuevas” faltas de respeto, con nuevas formas, pero que quedan soterradas porque no lo parecen tanto. Así que este es uno de los aspectos de mi trabajo, detectarlas y etiquetarlas como malas.

Y aquí os voy a dar una lista de algunos de los comportamientos que no son respetuosos:

  • Hablar del niño delante de él como si no estuviera. Obviarlo de esta manera la transmite el mensaje de que no existe, de que no es digno de ser tenido en cuenta, de que no tiene opinión, que no se puede defender porque no le das la opción de que participe en la conversación… ¿Acaso a ti te gusta que te lo hagan?
  • Meterle tus prisas. Tus prisas son tuyas, tú tienes que saber gestionarte el tiempo para cumplir tus horarios. Cada uno tiene su ritmo. Es muy estresante que estén todo tiempo con la coletilla “venga, date prisa, vamos tarde, eres un lento…”. Si lo haces así, estarás abriendo las puertas a tu hijo al maravilloso mundo del estrés, no quieras para él lo que no quieres para ti.
Tus prisas son tuyas.

Tus prisas son tuyas.

  • No respetar cuando no quiere comer más. Obligar a comer y comer y comer… He visto a adultos poniendo unas cantidades ingentes en los platos de sus hij@s con la pretensión de que se lo coman todo, rápido y bien. Ni yo me lo hubiera podido acabar…
¿Te suena de algo esta situación?

¿Te suena de algo esta situación?

  • Amenazarle con “mira que los reyes no te traerán nada si no te acabas la comida eh…”, “mira que me enfadaré”… Normas en lugar de castigos improvisados. Fijadas con antelación, negociadas y razonables.
  • Decirle “me has decepcionado” o cosas por el estilo. ¿Acaso tu hij@ existe para hacerte feliz? ¿Para agradarte? ¿Para gustarte? Si es verdad que te ha decepcionado, quien sale perdiendo eres tú. Y si lo haces para que reaccione, puede que te dé resultado, pero a esto se le llama chantaje emocional y pronto se volverá en tu contra.
  • Descalificarlo: eres un vago, eres un torpe, eres una bruta… No me cansaré de decirlo, mucho ojito cada vez que vayas a decir “eres”, la palabra que le siga va a formar parte de la idea que tu hij@ tenga de sí mism@.
Nuestras palabras son semillas.

Nuestras palabras son semillas.

  • Pretender que saque buenas notas en todo. ¿Acaso tú eres buen@ en todo lo que haces? Seguro que no. Pues respeta los gustos de tu hij@.

Creo además que todo esto proviene en gran parte de lo que nos han dicho que hay que hacer, que está bien… ¿Dónde pone que las cosas tengan que ser de una u otra manera? ¿Quién dice lo que está bien y lo que está mal?

¿Has revisado tus creencias sobre crianza y educación?

  • Los niños son personas y se merecen el mismo respeto que tú.
  • Que tú te estreses no significa que tengas que compartir tu estrés con los demás.
  • Hay métodos para que tu hij@ aprenda a autorregularse con el tema de la comida.
  • El chantaje emocional no es una manera sana de relación ni de educación.
  • Si pretendes que cambie una conducta, no utilices la descalificación, hay otros métodos como el refuerzo con resultados más constructivos.
  • Cuantas más exigencias pongas sobre tu hij@, más insuficiente se sentirá, puesto que es muy difícil lograr tantos objetivos.

Con todo esto no quiero decir que haga lo que le dé la gana, ni mucho menos. Todo tiene muchos matices, l@s hij@s no se educan solos, pero hay que saber a qué darle importancia.

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2 comentarios

  1. Me parece un buen artículo. A veces olvidamos que nuestros hijos son personas y que no son de nuestra propiedad.

    • Totalmente de acuerdo.Nuestros hijos merecen ser respetados ;y no adultos con frustraciones producidas desde el maltrato como las que cargamos las generaciones pasadas

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