Éste es un tema sobre el que he estado trabajando recientemente para dar respuesta a una consulta que me han hecho.
Hay una serie de pautas que, si tenemos un poco de sentido común, ya sabemos, pero que no viene mal recordar:
- Hacerlo, no esperar a que empiecen a preguntar ellos o hacer como si nada por la dureza de la situación.
- Evitar dramatismos.
- Hacerlo conjuntamente (padre y madre).
- Hacerlo de forma serena.
- Buscar el momento y el lugar.
- No culpabilizarse entre los cónyuges.
- No dar más explicaciones de qué es lo que ha pasado para que esto suceda, simplemente explicar cuál es la nueva situación: que uno de los progenitores ya no va a vivir en casa.
Y además, hay otras pautas interesantes, necesarias y menos conocidas que creo que son de especial interés.
Decir que la separación es definitiva. Esto puede parecer muy duro. Lo es. Sobretodo porque supone tomar conciencia de lo contundente de la situación. Si no lo tenéis claro, no se lo digáis. Si os resulta duro aceptar la nueva situación, cuanto antes lo hagáis, mejor. Va a ser duro para ellos, pero os aseguro que es mucho peor mantener una esperanza alimentada por vosotr@s, ya que cada confirmación de que no vais a volver a estar juntos va a ser una desilusión muy negativa para ell@s. Además, les proporciona segurar el saber qué va a pasar.

Es duro, pero cuanto más claro lo digamos, mejor.
Hay que tener en cuenta la edad que tienen y su capacidad de comprensión. Hasta los 3 años, con decir que papá o mamá ya no van a vivir en casa, es suficiente. No hay que dar más explicaciones porque tampoco las van a entender. Si tienen preguntas, ya os las harán y entonces respondéis escuetamente. Hay que dosificar la información.
Responder con honestidad las preguntas que os hagan. Si no sabéis qué contestar porque son cosas que no se pueden saber, decídselo, no pasa nada porque no sepáis la respuesta de algo. Si no tenéis claro que contestar, decidles que la respuesta se la daréis más tarde o mañana y cumplidlo.

Protegerlos con mentiras será contraproducente.
Decidles qué va a pasar con ellos. Dónde van a vivir y con quién, cuándo van a ver al progenitor que se va de casa, dónde va a vivir, cuándo verán a los abuelos, tío y primos de esa parte…

Son muchas las dudas que pueden tener.
Decidles que ell@s no tienen la culpa. Es muy probable que tiendan a culpabilzarse aunque no os deis cuenta, así que está bien que se lo digáis.

Si les notáis diferentes, puede que sea un síntoma de que se sienten culpables.
Y por último, mostrad la parte positiva del asunto. Decidles que es algo que aunque ahora no es agradable, va a hacer que vosotr@s por separado os sintáis mejor y eso va a hacer que tod@s seáis más felices.


