¿Por qué es importante ser flexible?
Yo estudié Educación Especial y se me quedó muy grabada una de las definiciones de inteligencia que escuché durante la carrera. Los coeficientes mentales se medían a través de tests psicotécnicos que hacían los alumnos. Estos tests daban como resultado un numerito y eso decía si se les escolarizaba en un centro educativo ordinario o en uno de educación especial.

Aquí tenemos una muestra de esas pruebas.
Afortunadamente, la nueva definición de inteligencia, empezó a cambiar cuando yo estudiaba (aunque me temo que esos tests se siguen usando). Se dejaban atrás las capacidades intelectuales relacionadas con lo académico y se tendía a relacionarla más con la capacidad de adaptarse al medio.
Es decir, que la inteligencia desde este punto de vista podría estar más relacionada con la flexibilidad, la capacidad de ponerse en el lugar del otro, de tratar de entender su punto de vista, cambiar de costumbres de vez en cuando, dejar que fluyan las cosas…

Ser cuadriculado nos es que nos beneficie, precisamente…
No cogernos un rebote tremendo porque nos cambien los planes, aprender a disfrutar de los imprevistos, aceptar que no lo podemos controlar todo (realmente no controlamos casi nada…).

¡Esto es flexibilidad y lo demás tonterías!
El mundo es así, cambiante. Lo único que siempre es igual, es el cambio.
Y hoy he abierto mi bandeja de entrada de Outlook y me ha chocado de primeras. ¡La habían cambiado! Era más bonita, pero claro, un mínimo cambio ya ha supuesto un esfuerzo por mi parte para poder gestionar mi correo electrónico. ¡Oh, no, horror! ¡Salir de mi zona de confort!

Pero cuánto nos molesta que nos saquen de ella…
La comodidad, nos hace rígidos.
La necesidad de controlar, nos hace rígidos.
El miedo, nos hace ser controladores.
La vida es cambio, como decía Mercedes Sosa, “todo cambia”. Afortunadamente. No mejora ni empeora, simplemente cambia.
Y cambia tú también. Da igual que te digan “has cambiado, ya no eres la de antes” como un reproche. Cambia todo lo que quieras y vuelve a cambiar. Sólo vas a vivir una vez, no te quedes sólo con una forma de ser, de vivir, de actuar, de pensar.
La naturaleza cambia constantemente, los árboles sus hojas, los animales su pelaje, ¿por qué no cambiar nosotros?
Cuantas más cosas diferentes hagas, más experiencias tendrás, de formas más diferentes aprenderás a reaccionar, mayor será el número de recursos que tengas y mejor te tomarás las cosas que te sucedan.


