Ingredientes de unas buenas vacaciones de verano

Oficialmente ya son vacaciones y l@s niñ@s no tienen cole, pero aún así necesitan unas rutinas, ya que el descontrol y la falta de límites, aunque no lo parezca, les genera bastante inseguridad.

Las vacaciones de verano a l@s niñ@s pueden parecerles eternas, no es como a nosotr@s, que se nos pasan volando y, por ello, puede haber tiempo para todo.

Un campamento, el pueblo, una colonia urbana, un viaje, pasar un par de semanas con unos tíos que viven en la playa… Son cosas que normalmente no se pueden hacer y es un buena idea el aprovechar estos dos meses y pico para experimentar. Visitar otros lugares, convivir con otras personas va a ser enriquecedor para que abran su ángulo de visión y amplíen sus perspectivas.

Convivencia y naturaleza, una estupenda combinación.

Convivencia y naturaleza, una estupenda combinación.

Pasar tiempo en la naturaleza sería una prioridad, sobre todo si su hábitat natural es la ciudad. Durante estos meses el clima es amable y el entorno natural se puede disfrutar de muchas maneras.

Tus hij@s quieren pasar tiempo contigo, si no te lo han dicho, te lo digo yo. Pasar tiempo haciendo cosas o simplemente mirar hacia el cielo tumbados en un parque adivinando la forma de las nubes puede ser una experiencia muy agradable para amb@s. Aquí te dejo una propuesta de actividades sencillas que pueden estimularles un montón, descubrir nuevos hobbies y con las que podéis disfrutar mucho.

¿Te animas?

¿Te animas?

Si se aburren, deja que disfruten de esa experiencia. Hay tiempo para todo, no pasa nada, aburrirse es bueno. De hecho es necesario. Hay una reacción a veces desproporcionada ante el temido “Me aburroooooooooooo” de l@s peques, como si tuviera peligro de muerte. Además, deben aprender que aburrirse o entretenerse depende más de ell@s mism@s que de quienes les rodean. El aburrimiento no es un fuego que haya que apagar, no es malo ni tampoco súper desagradable.

El aburrimiento es bueno.

El aburrimiento es bueno.

La lectura y la escritura voluntarias son geniales. Hacer un diario puede ser el descubrimiento de una gran herramienta de comunicación consigo mism@s.

Pasar tiempo solos o en silencio también es un buen ejercicio que les puede invitar a la reflexión. Durante el curso, el ruido y las prisas nos hacen desconectarnos de nosotr@s mism@s y a l@s niñ@s les pasa lo mismo. Tener más tiempo es un motivo para retomar esa conexión.

Aprovechar a hacer todo lo que no se puede hacer el resto del año es siempre una buena idea. Ir apuntado todo lo que no hemos podido hacer durante el año por tener otras obligaciones y hacerlo en verano puede hacer de esta estación algo muy especial.

Y por último, saca a tu niño interior a jugar con tu hij@, ésa es la mayor conexión que podéis tener.

Tener un hijo nos conecta con nuestro niño interior.

Tener un hijo nos conecta con nuestro niño interior.

Marcar como favorito enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.