Reactividad o proactividad: dos formas diferentes de educar

Hace poco he tenido contacto con estos términos, ¡y es que una no para de aprender! Y he tocado con varias ideas muy sencillas que me ha parecido muy interesante transmitiros, estoy por hacer una sesión para las escuelas de padres sobre este tema…

La diferencia entre unos y otros radica en la actitud que tienen ante la crianza y educación de sus hijos.

Los padres reactivos reaccionan ante las cosas que van sucediendo, sin planificación o criterio consciente. Más bien, van sobre la marcha y actúan sin darse cuenta, como actuaron con ellos sus padres. Puede tener algunas ventajas, pero por lo general, va a haber muchos inconvenientes desde el punto de vista emocional en esta forma de educar.

Las respuestas instintivas no siempre son buenas.

Las respuestas instintivas no siempre son buenas.

Ser conscientes de la forma que nos han educado es primordial ya que nos ha marcado para bien o para mal y va a influir mucho en cómo nos relacionemos con nuestros hijos, debido en gran parte a la relación que hemos desarrollado con nosotros mismos y con el niño que fuimos.

 

Tener un hijo nos conecta con nuestro niño interior.

Tener un hijo nos conecta con nuestro niño interior.

Por otro lado, los padres proactivos, son los que de alguna manera planifican su actividad como progenitores, que toman conciencia de la importancia de la educación, tienen claro qué papel quieren tener en este proceso y el objetivo que desean par su hijo.

No, no planifican la vida de su hijo sin darle opciones ni evitan la espontaneidad con horarios estrictos de actividades. Esta planificación diríamos que es como un enfoque preventivo, no esperan a actuar cuando las cosas se ponen feas, sino que siguen un estilo educativo que refuerza emocionalmente a sus hijos como base y que, muy probablemente, les servirá para enfrentarse a las dificultades cuando surjan y a los retos que se propongan.

Parten de la idea de que los hijos no son ni buenos ni malos, sólo hacen las cosas que ven porque es la manera que tienen de aprender a desenvolverse en la vida, no atribuyen una intención más allá de la de experimentar.

 

Los niños no son ni buenos ni malos.

Los niños no son ni buenos ni malos.

Cuanto más dejemos a la improvisación, más fácil será que surjan problemas difíciles de resolver, porque cuando se habla de emociones, es difícil reaccionar de la forma que queremos. Y otra cosa quizá no, pero emociones hay muchas y muy intensas en el día a día de la crianza. Es por ello, que siempre recomiendo el estilo educativo democrático, con sus normas y sus consecuencias consensuadas.

Para llevar a cabo esta proactividad es interesante que ambos progenitores planifiquen y definan los objetivos que tienen y negocien qué quieren conseguir.

Las reglas no existen para la conveniencia de los padres, sino para desarrollar el carácter de los niños. Está claro que tienen que facilitar la convivencia, pero muchas veces nuestros estilos de vida son muy incompatibles con un adecuado desarrollo emocional, no sólo de los niños, sino de los adultos.

Por mi experiencia, veo que los padres y madres hacen muchos esfuerzos, pero muchas veces no están dirigidos en la dirección correcta. Creo que se consienten cosas innecesarias a costa de sacrificios (relacionadas con lo material, por ejemplo) y se les resta otras actitudes como la escucha o la paciencia, muy necesarias para un adecuado desarrollo emocional.

Replantear hacia donde queremos dirigir nuestros esfuerzos.

Replantear hacia donde queremos dirigir nuestros esfuerzos.

Así que si estás leyendo esto, creo que tienes una predisposición a educar desde la proactividad, así que te invito a que analices qué esfuerzos puedes redirigir para hacer mayor hincapié en este enfoque de la educación, dejando de un lado la improvisación y la reactividad.

Marcar como favorito enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.