La peor traición: la propia

Y sigo a vueltas con la asertividad… Precisamente, el otro día tenía una sesión sobre este tema y me di cuenta de que no había sido asertiva en el pasado y ahora me estaba pasando factura.

Podemos ser presos de nuestro silencio.

Podemos ser presos de nuestro silencio.

Resulta que el curso pasado tuve bastantes problemas para que la asistencia a los cursos fuera regular, es decir, a veces venía mucha gente, otras muy poca y yo no tenía claro de qué dependía. Después de darle muchas vueltas, partiendo de que estoy segura de que lo que oferto es razonable y puede haber público interesado en ello, decidí que hacer algún tipo de oferta por el curso completo podía ser una buena forma de de conseguir el compromiso de los asistentes y asegurarme que las clases fueran más multitudinarias o al menos, que la gente que parece que quería venir, acabara haciéndolo.

Así que este curso lo comencé con el propósito firme de llevar a cabo un curso sólo si salía un número mínimo de personas comprometidas hasta el final. ¿Y a qué me refiero con comprometidas? Pues que vinieran, que se hiciera grupo y, claro, que me fuera rentable, por todo el tiempo que dedico a preparar las clases, por el trabajo que hago en la sesión y por el coste que me supone a mí el espacio.

El compromiso merecería un post aparte, pero me atrevería a decir que ésta no es su era… ¿Cuánto vale nuestra palabra? ¿Cuántas desilusiones te has llevado porque habéis decidido un plan pero la gente se ha ido rajando a última hora? Yo, con el tiempo, menos, porque he decidido hacer cosas por mi cuenta o sólo juntarme con gente que sí mantiene su palabra, pero antes no era así.

¿Qué valor tiene nuestra palabra?

¿Qué valor tiene nuestra palabra?

¿Crees que fui capaz de mantenerme en mi idea con respecto a dar el curso sólo si un mínimo de personas se comprometía con el curso completo? Pues no… Hubo gente que se comprometió, me dijo que vendría a todo, pero no lo hizo… Así que un grupo que empezó siendo algo numeroso, fructífero, interesante y rentable, se ha convertido en un petit comité con menos color y con unas ganancias para mí bastante limitadas. Eso sí, afortunadamente, quienes sí asisten, creo que lo exprimen al máximo y lo pasamos muy bien, no tengo ninguna queja con respecto a ello.

Pero me siento mal conmigo misma. ¿Por qué no exigí en su momento que se cumplieran las condiciones que había decidido? ¿Por qué yo sí cumplo con los centros pero admito que no cumplan conmigo mis alumnos? ¿Será que no me valoro lo suficiente? Será que no me valoro lo suficiente…

Con el tiempo voy aprendiendo, pero cuando no estamos seguros de nuestro valor, parece que tenemos que aprender a palos, perdiendo incluso. Pero todo es aprendizaje, si quieres. Y yo quiero. A ver si para el curso que viene me acuerdo de la mezcla de emociones que siento cuando reconozco, que una vez más, no me he sido fiel, me la he jugado, me he puesto del lado de los demás y no del mío. Espero que entre esto y la experiencia que voy acumulando, me sirva para hacerlo mejor.

Y voy aprendiendo a ser más comprensiva conmigo misma, a no machacarme por estos errores, a comprender que necesito mi tiempo, que voy mejorando con la experiencia, incluso a reírme cuando me pillo en uno de estos renuncios.

Éste es un pequeño ejercicio de asertividad, porque me estoy expresando, estoy diciendo lo que pienso y siento y me estoy responsabilizando de mi parte en este asunto. Y la realidad es que tenía que haber tenido y dejado claro cómo quería que se evidenciara el compromiso de la gente. Pero para que fuera asertividad, tendría que decírselo a las personas que realmente no han respondido a ese compromiso. Y pienso… ¿qué pensarán? ¿Tengo yo derecho a hacerlo? ¿Sabré hacerlo bien? ¿Me pondré en plan autoritario, crítico o le querré quitar hierro al asunto si veo que se sienten mal por lo que les digo? Es decir, me da miedo no ser asertiva o las consecuencias que pueda tener serlo. Pero con este post, me conformo, porque además de haberme expresado, he conseguido entender por qué me comporté así y será más fácil que mejore más adelante.

Expresare es objetivamente bueno.

Expresare es objetivamente bueno.

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