Tu cuerpo es perfecto.

Por la sencilla razón que te sirve para vivir. Es la máquina más perfecta jamás construida.

Estoy cambiando por unos días de aires, no puede decirse que sean vacaciones porque estoy trabajando, y me he venido a la playa.

Es interesantísimo cómo el horizonte abre la mente, adoro mis montañas pero poder mirar más allá es necesario y eso los montes que rodean Ansó, no me lo permiten. sigue leyendo