La vida está pasando ya

La vida en calma es la vida mejor.IMG_20151111_121552

Pero no tenemos tiempo para vivir así. Bueno, no tenemos tiempo para vivir. Lo dedicamos a hacer. Hacer está muy bien, pero hay momentos en los que sólo hay que ser. O estar.

Realmente, la única forma de enterarte de la vida, es en calma. La lista de tareas que se nos despliega cada mañana en cuento abrimos el ojo, nos eclipsa la vida. Tenemos tantas cosas que hacer, incluso tantas para las que no tenemos tiempo, que lo de parar es absolutamente impensable.

¿Estamos locos o qué? La vida contemplativa es buena para la salud, es necesaria. El silencio, el aburrimiento, la nada. ¿Por qué no lo llevamos a cabo? ¡Haciendo nada se está genial! Pero surgen las preocupaciones, las cosas por hacer, la culpabilidad de “yo aquí sin hacer nada y una montaña de ropa por planchar”, la urgencia de “tengo que hacer esa llamada que llevo retrasando tantos días”, la obligación de “debería estar en el gimnasio”… Son todo “tengo que”, “debería”, “no puedo”… Al hilo de esto, se hablaba hasta de una nueva enfermedad, la de estar ocupado… 

También el miedo al aburrimiento es un factor que nos invita a llenar nuestra agenda imaginaria de decenas de eventos. Estamos tan saturados de estímulos que no mirar el móvil en cinco horas es impensable. Y también es una huída. Aburrirse puede parecer un rollo, pero realmente, aún haciendo nada, puedes no aburrirte. Observando tu alrededor, escuchando tu corazón al que tanto tienes que agradecerle, notando tu respiración…

Huyendo del presente no se puede vivir. Así sólo se pasa el tiempo. Se te escapa, más bien. Por eso el tiempo pasa tan rápido, porque lo ocupamos con tantas cosas por hacer, que no disfrutamos del aquí y del ahora.

Otro factor para que la vida se pase volando es que no siempre nos pasan cosas agradables. No todo es como querríamos y como esa sensación no nos gusta demasiado, huímos. Pero no es que nos vayamos corriendo, sino que nuestra mente se va, vuela cómo un pajarito. Se va a la peli que vi ayer, se va al móvil a mirar algo que está sucediendo en otro lugar, se va a lo que tengo que hacer mañana.

Y se acostumbra a irse. Y hay tantas cosas que nos desagradan, que no paramos de irnos. Y por eso no estamos en el presente. Y tenemos la sensación del que el tiempo pasa muy deprisa. Y es que pasa sin estar nosotros. Pero pasa.

Y entonces, ¿cómo se hace?

  • Tratando de ser conscientes de lo que se hace, de lo que está pasando, observando nuestro alrededor, oliendo los olores, oyendo los ruidos, saboreando los sabores, notándonos a nosotros mismos.
  • Valorar lo que sí nos gusta, lo que está bien, que supera con creces a lo que no.
  • Creer que somos capaces de soportar las cosas desagradables que nos suceden, normalmente tenemos mucha más capacidad de aguante de lo que creemos, en general.
  • Aunque haya algo que nos esté molestando, ver la parte positiva, ser creativos en este aspecto. Que se me cuelgue ahora mismo el ordenador no me va a poner contenta pero por lo menos tengo un ordenador que pueda colgarse, ha habido épocas en mi vida en las que no lo tenía y ahora agradezco que así sea para poder realizar mi trabajo.

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2 comentarios

  1. ¡Cómo me alegro! Ése era mi objetivo, gracias a ti.

  2. Leer esto me calma, me reconforta, me hace reflexionar y hace que me sienta agradecida por Vivir. Gracias Pilar.

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