Aquí os dejo una consulta real que me hizo una madre hace unos días sobre el tema de las palabrotas:
Hola Pilar, tengo una pregunta cuya respuesta me interesa muy mucho!
Es sobre las palabrotas. En casa siempre les he explicado que no está bien decirlas argumentando entre otras razones que, quien lo hace, manifiesta una pobreza de vocabulario para expresar una emoción determinada y que no es capaz de definir con palabras. En mi casa nunca me dejaron decirlas pero es ahora que empiezo a cuestionarme si debería permitir el que las utilicen si a ellos les sirve para expulsar emociones negativas. ¿Debería acaso permitirles el utilizarlas con ciertos límites como no hacerlo en casa por respeto a uno de los miembros de la familia, en este caso yo, debería permitirles usarlas siempre y cuando no las utilizasen como insulto o falta de respeto hacia alguien…? ¿Debería no permitirlas…? ¿Es bueno prohibir ? Mis hijos (chica y chico) tienen 14 y 9 años respectivamente. El hecho de que me plantee esta reflexión es porque soy consciente de que ellos las oyen en su entorno de amigos y compañeros de clase. Muchas gracias y feliz miércoles!
Y ésta fue mi respuesta:
Hola! Muchas gracias por compartir esta inquietud que tienes, seguro que mucha gente se identifica contigo y se beneficia de tu pregunta.
- Lo primero es que te respondas a ti misma por qué no quieres que digan palabrotas. La respuesta te vendrá bien para calibrar la importancia real que este asunto tiene para ti. Esto me parece importante porque a veces nos empeñamos en que algo sea de una u otra forma sin tener demasiado claro el por qué. ¿Es por lo que digan los demás? ¿Es porque quiero que sean corteses? ¿Es porque a mí me educaron así? Darle la importancia consciente, propia y justa es importante para ver qué energía depositamos en que se cumpla nuestro objetivo (en este caso, que no digan palabrotas).
- Lo segundo, es que intentar cambiar esa conducta transmitiéndoles que es por su falta de vocabulario, es como responsabilizarles al 100% de eso. Si no tienen vocabulario suficiente, podrías tratar de ayudarles a aumentarlo. Pueden sentir al decirles eso que están haciendo dos cosas mal: decir palabrotas y tener poco vocabulario. Esta actitud puede generar confrontación, ya que parece que les estés descalificando para que cambien su conducta. Puede funcionar, pero no es recomendable, porque de alguna forma, les estás faltando al respeto.
- Es muy bueno que te plantees todo esto. Se puede aprender a expresar emociones desagradables de otra forma que con las palabrotas, lo pueden aprender contigo. Es decir, que tú les hablas de tus emociones, de las desagradables sobre todo y que vean cómo se puede sacar toda esa energía sin usar palabrotas, es el mejor ejemplo que les puedes dar.
- Si quieres que dejen de usarlas, no prestes demasiada atención cuando lo hagan, quizá quieren llamar tu atención haciéndolo, pero puedes transmitirles que la llamarán conversando sobre lo que les pasa, al igual que puedes hacerlo tú con ellos.
- Como bien dices, las faltas de respeto no debes permitirlas, ¡así que, de insultos, nada! Pero al margen de las palabrotas, ya que se puede molestar a alguien utilizando buenas palabras o gestos desagradables.
- Es normal que prueben a ver qué pasa si dicen una palabrota, cómo reaccionas… Ahí te recomiendo que trates de autocontrolarte, tranquila pero seriamente puedes decirles que eso no está bien.
- Poner unas normas siempre está de lujo y te va a ayudar a gestionar mejor la situación: si son consensuadas, mejor que mejor. Tanto las normas sobre las palabrotas como la consecuencia de decirlas o no decirlas, tienen que quedar claras, así que mejor por escrito y a la vista de todos. Esto supone que puede haber consecuencias negativas para cuando las digan y positivas para cuando no lo hagan o seexpresen adecuadamente.
Espero haberte ayudado, si te quedan dudas, ¡pregunta! ¡Un saludo!






Pilar, muchas gracias por tu respuesta. Entre el trabajo y las Navidades he estado super liada! ya que al ser familia monoparental yo me lo guiso y yo me como y además con invitados alojándose en casa 😉 !!
Tomo nota de lo que comentas. Aún y asi sigo teniendo una duda: Ellos realmente no dicen palabrotas (supongo que debido al hecho de que no se las he dejado decir y porque tampoco me oyen a mí decirlas).
Me pregunto:por qué no quiero que digan palabrotas? La respuesta no es “porque asi me educaron a mí” puesto que de ser así no te estaría escribiendo ya que posiblemente lo vería “lógico ” y no me lo cuestionaría. A mi no me sirve el : Porque lo digo yo y punto, aunque así fuese la educación que me dieron. No me sirve ni así se lo hago entender a mis hijos, no en este tema sino en general.
Me respondo que , encuentro que el vocabulario que utilicen para expresarse ahora es el vocabulario que utilizarán cuando sean adultos (ojo, no me estoy refiriendo a los tecnicismos ni a la riqueza de vocabulario, lógicamente todo esto aumentará a medida que aumenten su ingesta de cultura) . Tal vez lo adecuado sería permitirles decirlas y dejar que ellos mismos comprueben si pueden quedar malsonantes o no en sus bocas con tan pocos años? O por el contrario he pensar que con su edad ellos no son aún capaces de llegar a esta reflexión de forma objetiva? Donde empieza y donde acaba la imposición y donde la disciplina ?Mil gracias y Feliz Año!
Si te proponía que reflexionases sobre tus razones para que no dijeran palabrotas, era para que le dieras la importancia justa (para ti) a este tema. Por supuesto que no quieres que de mayores se conviertan en unos malhablados, pero muchas veces de pequeños probamos a decir esas palabras porque queremos ver la reacción de los demás, porque lo escuchamos en casa, por hacernos los “mayores”… Yo creo que si no te parece bien que se normalice su uso poner unas normas elaboradas democráticamente entre ellos y tú, con respecto a este tema sería lo adecuado. Consecuencia negativa si las usan, consecuencia positiva si no lo hacen. Dejar esta decisión en sus manos, la de que ellos mismos comprueben si pueden quedar malsonantes o no, puede ser arriesgado.
Si las normas se elaboran conjuntamente, yo no es imposición, porque ellos participan en las consecuencias. El darles la oportunidad de participar, supone que reflexionan sobre cómo debe ser su conducta y aprenden a autorregularse y por lo tanto, a autodisciplinarse.
¡Muchas gracias por tu comentario!