Cuando callamos por evitar preocupaciones a los demás

Aquí os muestro una consulta que me han hecho hace poco sobre las relaciones familiares entre adultos:

“En mi casa mi hermana era la mala y daba muchos problemas a mis padres. Yo sentía que no quería darles más preocupaciones y nunca les contaba nada hasta que no hubiera pasado. Me he acostumbrado a eso y ahora cuesta mucho explicarles a las cosas. Y a veces me perjudica porque no les cuento cosas que creo que debería contarles. Me cuesta muchísimo. Es un bloqueo.”

Muchas gracias por tu consulta, voy a ver si te puedo dar alguna pauta para que puedas gestionar más adecuadamente las emociones que te surgen:

  • Lo primero, decirte que es totalmente normal que optaras por tratar de reducir la tensión que pudiera haber en casa y que actuaste lo mejor que supiste. Para un niño, detectar intranquilidad y desasosiego en el seno familiar, es muy angustioso y es capaz de hacer muchas cosas por tratar de aminorar esa sensación.
Las tensiones familiares para los niños son muy angustiosas.

Las tensiones familiares para los niños son muy angustiosas.

  • Sin embargo, de alguna manera, es como si hubieras decidido restar importancia a lo que te pasaba a ti en comparación con lo que le pasara a tu hermana, con tal de que hubiera más tranquilidad. Este convencimiento puede que sea la base a poner en orden, es decir, puede ser un creencia a cambiar. Aquí te dejo un enlace en el que poder ver exactamente cómo se forman las creencias en los niños: https://www.youtube.com/watch?v=neVg_uiqeuw
  • Esta creencia te está impidiendo ser asertiva, es decir, expresarte cuando y de la manera que lo necesitas, en este caso, con tu familia. Callar puede ser muy autodescturctivo, ya que cuanto más callas, menos importancia crees que tenga lo que quieres decir. Abandonar la postura pasiva para ir adoptando otra más asertiva es un paso importante que puedes ir troceando en otros más pequeños y asequibles. En lugar de empezar contando un problemón, puedes ir comentando cosas menos graves o aprovechando cualquier situación para expresar tu parecer, tratando de “ceder” menos.
  • ¿Cómo cambiar una creencia? Lo primero es detectarla. En este caso podría ser “Mis problemas pueden esperar” o “Mis problemas son menos importantes” o “No pasa nada si no cuento mis problemas” o “Yo debo mantener la tranquilidad en mi casa”, por poner varios ejemplos.
  • A la hora de detectar esta creencia es importante no juzgarla, es decir, aceptar que en el fondo de tu ser tienes instalada esta idea. Las creencias suelen ser inconscientes, por eso puede costarnos al principio reconocerlas, pero debemos ir sin prejuicios.
Aceptar nuestras creencias es el primer paso para cambiarlas.

Aceptar nuestras creencias es el primer paso para cambiarlas.

  • Una vez que la hayas detectado, puedes buscar la creencia que se ajuste más a la realidad que quieres crear y a cómo te quieres sentir. Por ejemplo: “Quiero resolver mis problemas cuanto antes”, “Mis problemas son igual de importantes que los de los demás”, “Es bueno que yo cuente mis problemas si me apetece”, “La tranquilidad de mi familia depende de todos sus miembros”. Supone darle la vuelta a esa idea irracional. Es importante que encuentres frases que cuando las leas o las pienses te hagan sentir bien, te resuenen positivamente. Cada vez que sientas ese bloqueo, puedes repetírtela mentalmente, y mucho mejor si puedes escribirla todos los días varias veces.
  • A esta técnica se le llama “hacer afirmaciones”, son frases preferentemente en positivo para desmontar las ideas irracionales que nos hacen sentir mal y actuar de una forma no deseada por nosotros.
  • Es importante que refuerces la creencia de que mereces poder contar tus problemas para poder recibir la ayuda de tus padres, así como la de tu hermana, o simplemente compartir cómo te sientes.
  • El acto de contar esto a tus familiares, aunque pueda resultarte algo difícil, buscando el momento oportuno, puede allanarte mucho el camino, puesto que quizás tengan una imagen de ti como alguien que lleva estupendamente bien sus problemas y debes sacarlos de su error. Abriéndote, les permitirás que estén más atentos a cómo te encuentras y esto facilitará enfocar la relación hacia una dinámica más sana que brindará mayor solidez a vuestra familia.
Hablar con nuestros padres para sentar nuevas bases de la relación.

Hablar con nuestros padres para sentar nuevas bases de la relación.

  • Da tiempo a tus padres y hermana a que asimilen esta nueva situación, han tenido hasta ahora una imagen de ti que no se corresponde con quien eres realmente. Probablemente tiendan a actuar al principio como lo hacían hasta ahora. Ten en cuenta que tú habías decidido hacerles la vida más cómoda y retirar comodidades siempre cuesta, pero con paciencia y comprensión, poco a poco se podrá reestructurar vuestra forma de relacionaros.
Expresarse es objetivamente bueno para sentirse mejor.

Expresarse es objetivamente bueno para sentirse mejor.

Espero haberte ayudado con estas pautas. No obstante, si te ha quedado alguna duda, puedes plantearla en el blog. Seguro que hay mucha gente que se siente identificada contigo y les está viniendo genial poder ver expresado en palabras su experiencia.

¡Gracias por confiar en mí y ya sabes dónde estoy!

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4 comentarios

  1. José López Brisso

    Hola , sabes que necesito como puedo hacer , que mis dos hijos que tengo no melevanten las manos o me insultan y me culpan de mi forma de decir las cosas .

    • Hola José,

      No sé los años que tendrán pero la clave está en poner límites y consecuencias a sus actos. Un saludo.

  2. Hola Pilar;

    Tengo una duda! En el proceso de asimilación familiar debemos abrirnos y explicarles que vamos hacer un cambio? Debemos explicarles el origen? No les voy a hacer sentir mal?

    Hay otra cosita;
    Cuando un niño decide “no molestar” y empieza ha gestionar sus problemas sólo, NO tienen un referente paterno, eso puede ser un problema a la larga si su “forma de gestionar o solucionar” es erronea y se vuelve un hábito. No tengo ninguna pregunta acerca de esto,sólo me parecía interesante compartirlo.

    Un besansotano! 🙂

    • Hola Cristina,
      Quizá así expresado puede percibirse como algo un poco artificial. Creo que si empiezas explicando que hay cosas en el presente que quieres intentar gestionar de otra manera porque no te sientes bien, puede que te entiendan mejor. Si te preguntan por el origen, puedes explicarlo con la profundidad que consideres oportuna. Imagino que crees que se pueden sentir mal por culpabilizarse por algo. Según cómo tu lo expongas, puedes provocarlo más o menos. Es decir, si te responsabilizas de tus emociones, no tienen por qué sentirse mal. Por otro lado, puede que se sientan mal, pero cómo se sientan los demás no es algo que sea tu responsabilidad, al igual que como te sientas tú, no es responsabilidad de nadie más que tuya. Es importante que tengas eso claro, es muy necesario para poner en práctica la asertividad.
      En cuanto a lo que comentas en segundo lugar, un niño puede tener un referente paterno pero no ser adecuado tampoco. Creo que hasta que maduramos y empezamos a tener un criterio propio, todo lo que hemos hecho hasta entonces sea bueno o malo, nos ha servido hasta ese momento y gracias a ello, luego hemos podido desarrolla nuestro propio criterio.
      Muchas gracias por tus aportaciones, ¡son muy interesantes!

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