Van a operar a mi hijo de tres años y no sé muy bien cómo enfocarlo y a la vez atar mis nervios.

Aquí la consulta de una madre sobre cómo actuar ante una intervención que van a practicarle a su hijo de tres años: “Van a operar a mi hijo de tres años y no sé muy bien cómo enfocarlo y a la vez atar mis nervios. ¿Cómo acompañarlo? ¿Hablarle del asunto desde el principio? ¿O eso puede generarle más angustia? ¿Cómo transmitirle tranquilidad y confianza cuando tú eres un manojo de nervios?”

Es muy interesante plantearse todas estas preguntas, ya que en función de cómo actúes, puedes influir positiva o negativamente en cómo tu hijo vivas esta experiencia.

No puedo evitar volver a sacar a relucir este vídeo que me parece tan ilustrativo para esta ocasión: https://www.facebook.com/319970554859399/videos/438380343018419/?theater La primera vez que colgué este vídeo tuvo muchísimas reacciones al respecto. Yo lo había visto a su vez en Facebook bajo el título “Esto es amor de verdad” y me llamó muchísimo la atención, puesto que la reacción del padre, lejos de transmitirle amor, lo que podía generar era que el niño percibiera un gran dramatismo por la situación.

Pues partiendo de esta situación, voy a tratar de dar respuesta a estas preguntas:

  • El acompañamiento ha de ser sereno, normal y natural. No puedes dejarte llevar por tus nervios y preocupaciones, al menos delante del pequeño. Sé que no es fácil porque vienen a tu mente miedos con mucha fuerza, pero has de saber que no son reales Debes confiar en que las cosas van a salir bien y saber que por muchos miedos que te ronden por la cabeza, no van a ayudarte a llevar mejor la situación. Para ello, trata de pensar en otra cosa cada vez que aparezcan por tu mente, piensa que ese momento no ha llegado aún pero que cuando llegue, todo saldrá bien. ¡No busques nada sobre la intervención en internet o similares eh!
Acompañamiento con tranquilidad.

Acompañamiento con tranquilidad.

  • Siendo tan pequeño, no es necesario decirle nada antes de tiempo, porque tampoco tiene muy clara esta dimensión. Con tres años viven el presente y cualquier cosa que suponga anticipar, tanto agradable como desagradable, va a suponer un desasosiego. Si es un refuerzo, aún carecen de paciencia para obtenerlo y lo van a querer ya. Y si es algo inquietante, como una intervención, no van a saber gestionarlo. Nos cuesta a los mayores, o sea que imagina a los pequeños…
  • Cuando llegue el momento, el mismo día que haya que ir al hospital, hacerlo con la mayor tranquilidad del mundo y tratando de que sea lo menos dramático del mundo. Me viene a la cabeza esta escena de la vida es bella: https://www.youtube.com/watch?v=O4CYVi8Ixb4 Si este padre es capaz de mostrarle la vida en un campo de concentración a su hijo como un juego, ¡seguro que puedes hacer algo parecido cuando lleguéis al hospital!
  • Eso sí, si él te pregunta algo, no le mientas. Si no tienes claro lo que te está preguntando o es algo vago porque os ha podido oír hablar del tema, asegúrate de qué es exactamente lo que quiere saber. No le des más información de la que te está solicitando. Dale la información con cuentagotas, ya que sólo asimilará lo que de verdad necesite saber y un exceso de información va a ser contraproducente porque no lo va a entender no podrá gestionar las emociones de esta confusión. Si no, mira lo que le pasa a esta madre: https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=427066374149816&id=319970554859399
Sé sincer@ dosificando la información.

Sé sincer@ dosificando la información.

  • La base de todo esto es que seas capaz de autocontrolarte, por ti y por tu hijo. Repítete a ti misma que es bueno que estés tranquila por tu bien y por el suyo. Es lo más importante para ti, pero la preocupación no sirve absolutamente para nada. Cuanto más tranquilo esté tu hijo, mejor saldrá todo. Si necesitas desahogarte, hazlo, pero no le des coba a tus miedos, llora, grita, exprésate con personas de tu confianza y así cuando estés con tu hijo, te percibirá relajada y confiada y así estará él.
  • En el momento de la operación puedes preguntarle si quiere saber lo que la va a hacer el médico y explicárselo en la medida que lo pueda entender.
  • Decirle que vais a estar allí, contarle que a vosotros también os han operado alguna vez y que os sentíais como él, pero que luego todo pasó, puede ser una buena opción en ese momento.
Háblale de como te sentiste tú si te pasó lo mismo.

Háblale de como te sentiste tú si te pasó lo mismo.

Espero que todo vaya bien y que te sean útiles estas pautas. ¡Gracias por tu consulta!

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