¿Cuánto tiempo crees que te queda?

Sí, sí, de vida.

A los protagonistas de este vídeo, no mucho…

Pensamos que somos eternos, que hay más días que longanizas, “un día iremos a tal sitio”, “en un futuro me gustaría vivir junto al mar”, “el día que me atreva, se lo diré”.

Sólo te lo recuerdo.

Sólo te lo recuerdo.

Como si fuéramos infinitos.

Y cuando hago una pregunta como ésta, nos choca. Nos asusta. Nos sorprende. Nos angustia.

Conocemos de sobra que la muerte existe, que algunas veces no es a una edad avanzada y en alguna ocasión, es repentina. Pum. Se acabó.

La vez que más fuertemente he experimentado este impacto fue a los 22 años. Un chaval conocido tuvo un accidente y falleció.

Al recibir la noticia, mi mente sólo decía “No, no, no, no…”. No me lo podía creer, no daba crédito. Me afectó muchísimo, en proporción a lo poco que lo conocía. Pero era un chaval de mi edad y fue la primera vez que tomé conciencia de que esto de vivir, a veces, se acaba en un segundo.

No obstante, no soy consciente todos los días de esto. Qué va. Para nada. Ojalá. Se me suele olvidar que me voy a morir.

Porque me serviría para poderle dar la importancia justa a las cosas. Para no preocuparme por chorradas, a que les suelo dedicar mucho tiempo.

En el momento en que suelto estas ideas, hay quien me dice que estar todo el tiempo pensando en que nos vamos a morir le apena y le angustia.

El pobre conejo también estaba angustiado.

El pobre conejo también estaba angustiado.

Normal, no es una cuestión de darle una visión trágica ni dramática a este hecho futuro. Es, simplemente, aceptarlo. Una vez aceptado, pasa de ser algo muy desagradable a ser cada vez un poco más neutro.

Vivir con normalidad.

Pero preguntándonos cada día, “Si hoy fuera mi último día, ¿cómo viviría?”. ¿Cómo me trataría? ¿Cómo trataría a la gente? ¿Cuánto rato dedicaría a trabajar? ¿Y a dormir? ¿Y a ver la tele? ¿Y a estar con mis amigos y familia?

O preguntándonos cada noche “¿Me podría morir hoy tranquil@?”. ¿Sabe mi gente que la quiero? ¿Estoy haciendo todo lo posible por ser feliz? ¿Me estoy siendo fiel en esta vida?

Si de algo no nos arrepentiremos el día de nuestra muerte, es de haber trabajado poco.

Utiliza bien tu tiempo. Es finito. Sólo recuérdalo de vez en cuando.

El tiempo se va, se va...

El tiempo se va, se va…

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