Quiero facilitarle la vida a mi hij@

Este es el objetivo de muchos padres y madres. Pero es un error. La vida no es fácil.

La sobreprotección no siempre tiene pinta de serlo. Sobreprotegemos cuando evitamos que se equivoquen. Cuando les recordamos una y otra vez lo que deben hacer. También al exigirles mucho con respecto a lo académico pero no con las tareas del hogar.

La sobreprotección no sólo tiene esta pinta.

La sobreprotección no sólo tiene esta pinta.

Sobreproteger es encorrerles para que se coman el almuerzo. Hacerles siempre comidas especiales porque un ingrediente no les gusta. Prepararles los deberes que tienen que hacer. No dejar que asuman las consecuencias de sus actos…

Y facilitarles la vida, es sobreprotegerles.

¿Cuál es el objetivo de la educación? Preparar para la vida. Y si tu objetivo es mostrarles que el mundo está lleno de facilidades les estás mostrando un mundo falso. Un mundo en el que se darán de bruces con dificultades. Y si les has facilitado la vida, no estarán en absoluto preparad@s para enfrentarse a ellas. Ahí sí que lo tendrán difícil.

Yo entiendo que no  se desee el sufrimiento de l@s hij@s, pero es que interpretamos sufrimiento donde no lo hay. Equivocarse no es sufrir. Asumir las consecuencias de sus actos no es sufrir. Fregar los platos no es sufrir. Recibir un suspenso no es sufrir.

Esta niña no está sufriendo, está aprendiendo.

Esta niña no está sufriendo, está aprendiendo.

Si no se comen la merienda, no van a morir de inanición. Ya tendrán hambre luego. Tolerar según qué sabores o texturas de los alimentos, es aprender a comer. Si no intentan organizarse sus propios deberes, nunca aprenderán y tú no vas (ni deberías, ni vivirás eternamente) a estar ahí siempre para hacerlo.

Casi todo en la vida tiene consecuencias y es bueno ir aprendiéndolo desde la infancia. Por eso es bueno que haya normas con consecuencias naturales. Si estudias, tienes bastantes probabilidades de aprobar. Si mientes, tienes bastantes probabilidades de quedarte sin amig@s.

Facilitarles la vida a tus hij@s es agotador para ti y negativo para ell@s. Si cuando realmente tengas que estar ahí, queriéndoles incondicionalmente, teniendo paciencia infinita o confiando en ell@s, has gastado tu energía en facilitarles la vida, no podrás apoyarles como necesitan. Dosifica tus fuerzas porque tener hij@s es un trabajo muy duro y requiere de mucho esfuerzo, pero para las cosas que pasan, no para evitar las que crees que les pueden hacer daño. Muchas de esas son las que les enseñan a reaccionar ante la vida.

Guarda tu energía para lo realmente necesario.

Guarda tu energía para lo realmente necesario.

Ayudarles en todo lo que puedas es desayudarles. Es obstaculizarles el camino. Ayúdales cuando te lo pidan. Y ayudar no es hacerles las cosas. Hay niños que piden ayuda y lo que están esperando es que se lo hagas. Ayudar es echar una mano, dar herramientas, mostrar recursos, pero no hacerlo por ellos.

Facilitarles la vida pone en valor la comodidad y además les transmite que no confiamos en ellos. Si no quieres que tus hij@s sean un@s comodon@s perezos@s que no confíen en ell@s mism@s, ¡deja de facilitar!

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