Cómo responder las preguntas difíciles de l@s hij@s

Las preguntas del tipo “¿de dónde vienen los niños?”, “¿tú te vas a morir?”, “¿los reyes con los padres?” o “¿existe dios?” pueden ser difíciles de contestar y de gestionar. Así que hoy os voy a dar pautas sobre cómo hacerlo.

Lo primero de todo es mentalizarse de que estas preguntas te las van a hacer, antes o después. Posiblemente te pillarán desprevenid@ pero intenta tomártelo con la mayor naturalidad posible. Si no es un buen momento o te pilla en blanco, le puedes decir que hablaréis de eso más tarde y, mientras, te recompones un poco. Eso sí, hay que hacerlo.

Lo que hay que evitar es cometer los fallos de esta mujer, que en su afán de querer ser explicativa y moderna, se precipita.

A veces os pueden preguntar por cosas dolorosas para vosotr@s, pero es importante hablar de ello si vuestr@ hij@ os lo pide. No hacerlo sería enseñarle que es un tabú y los tabúes nunca forman parte de una comunicación sana. Así que buscando el momento oportuno y respirando profundamente, hay que hacerle frente.

L@s críos oyen por ahí de todo y entre ell@s se montan unas películas increíbles que luego procesan a su manera y el resultado puede ser el que cuenta este niño.

A veces puede parecer gracioso, pero otras veces nos puede preocupar mucho puesto que puede tener algo más de lógica y el contenido puede parecer alarmante. Así que manteniendo la calma lo que hay que hacer es lo siguiente:

  1. Contextualizar su pregunta o comentario. Preguntarle de dónde se ha sacado eso, dónde lo ha oído, quién se lo ha dicho o por qué piensa eso. Así podremos enmarcar mejor su comentario y darle el sentido que tiene.
  2. Dosificar mucho la información que damos. Dar pequeñas píldoras de información, que a veces podemos meternos en jardines peligrosos de los cuales no sabemos salir y al crío le estamos montando más follón del que tenía. Si quiere saber más, ya seguirá preguntando.
  3. Asegurarnos de que nos ha entendido. ¿Cómo? Pidiéndole que nos diga qué ha entendido. Así podremos comprobar si ha comprendido lo que le hemos dicho o si sigue desordenada la información en su cabeza.

Si quiere saber más sobre el tema, ya seguirá preguntando, con lo cual tenemos que seguir el punto 2 y 3 hasta que su curiosidad esté satisfecha.

Puede suceder que lo que nos pregunten tenga una respuesta que pensamos que va a dolerles. Pero confiad en ell@s, tienen muchos mecanismos para asumir ese tipo de información. Además, en muchas ocasiones somos los adultos quienes interpretamos más dolor del que realmente hay.

Los niños prefieren la verdad a la mentira.

Los niños prefieren la verdad a la mentira.

Es importante hablar en su lenguaje. ¿Cómo saber cuál es? Sencillamente, hablándoles y escuchándoles.

¿Cuándo hablarles de determinados temas? Cuando lo pregunten.

Y ya de paso, si se puede ser lo más sincero posible desde el principio, mejor. Han pasado ya unos días desde las navidades, pero no hay año en el que no me cuenten que un crío u otro se ha pillado el berrinche del año por enterarse de quién compra los regalos. Os dejo aquí la historia de los padres que decidieron ser honestos con su hija desde el principio.

Marcar como favorito enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.