¿Por qué hay cada vez más acosadores escolares?

El acoso escolar me da mucho trabajo y por ello reflexiono a menudo sobre este tema.

Ya he hablado de sus sutilezas, de lo que puedes hacer por tu hij@ para que no sea una víctima, de cómo faltar al respeto es el pan nuestro de cada día   e incluso de qué hacer cuando tu hij@ es  quien abusa .

Si echáis un vistazo a los enlaces anteriores ya os podéis hacer una buena idea de este fenómeno. Pero aún quiero profundizar más.

Es curioso cómo las propias víctimas de burlas o marginación de otr@s niñ@s, muchas veces, cuando tienen ocasión, también lo hacen. Es decir, que a pesar de haberlo sufrido y saber lo desagradable que es, hay cierta tendencia a que eso no sea suficiente razón para no hacerlo.

Meterse con otro, burlarse, son acciones que hacemos l@s adult@s constantemente. No a la cara probablemente, pero sí de forma indirecta. En cuanto pasa algo con una persona famosa, en menos de una hora tienes memes circulando por whatsapp en todas direcciones. ¿Cuántos vídeos de gente cayéndose, metiendo la pata o haciendo el tonto nos entretienen? Nos hacen reír, nos mofamos de ell@s…

Sí, son esas pequeñas cosas a las que no damos importancia las que construyen otras más grandes y sobre las que aparentemente no se puede hacer nada.

Pero volviendo al tema de l@s chavales, siempre digo que un crío que esté feliz no disfruta acosando a otro. Con acoso no me refiero a una burla o a una discusión puntual, sino a algo más continuado. Y con felicidad no me refiero a que siempre esté contento. Sino que se sienta querido, importante. ¿Y cómo se puede conseguir eso? Pues pasando tiempo con él, apreciando sus cualidades, queriéndolo como es, transmitiéndole herramientas para mejorar, aceptando sus emociones…

Hoy en día es muy común tener muchas extraescolares o muchos planes de fin de semana, lo cual supone poco tiempo en familia, muy necesario para su desarrollo. El movimiento se demuestra andando y si quieres transmitirle afecto a tu hij@, pasar tiempo junt@s es una forma muy clara de hacerlo.

También es común evitarles frustraciones normales y naturales porque nos da miedo que les pase algo, pero esta actitud no les prepara para la vida. Y eso genera mucha inseguridad. Cuando se sienten insegur@s, se comportan peor. Pueden ser más irritables, estar más a la defensiva o ser agresiv@s.

Dejar en sus manos elecciones importantes tampoco es bueno. Eso sucede porque carecen de experiencia vital para hacer una toma de decisiones de calidad. Eso también genera mucha inseguridad.

Tener ideales sobre cómo te gustaría que fueran tus hij@s y esperar a que alcancen esos objetivos les hace sentir que no son suficiente. Esta acción fomenta en ell@s el perfeccionismo. Una cosa es educar y otra diseñar el tipo de hij@ que quieres tener.  Es necesario que tengas en cuenta sus opiniones en una medida justa, ni para todo ni para nada.

Acéptales como son. Acepta sus emociones. Ponte en su lugar, compréndeles. No les retires tu afecto aunque se “porten mal”. No te enfades con ell@s si suspenden, porque no te han hecho nada a ti. Solo han hecho algo que no te gusta, pero eso no es razón para retirarles tu afecto.

Conecta con ell@s a través de la empatía

Conecta con ell@s a través de la empatía

Amor incondicional, límites razonados y tiempo de calidad (y cantidad). Si hubiera más ingredientes de estos en la educación, habría menos acosadores.

Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.