Sororidad

Ayer me llegó este mensaje escrito en los azulejos de un baño. Y a verdad es que me hizo gracia. Porque creo que todas nos podemos sentir identificadas con esa sensación de profunda amistad momentánea cuando vas al baño una noche de fiesta.

Pintada en un baño.

Pintada en un baño.

Entre Monstruo Espagueti y Carmen Carbón se ha desarrollado esta idea del buen trato que nos damos las mujeres en esos momentos.

Quizá surge en contraposición a lo mal que nos tratamos en otros momentos. Aunque no sé si es algo exclusivo de mujeres. Se podría extrapolar al trato que nos damos en general los humanos.

Ya reflexionaba sobre esto la semana pasada.

He topado con el término sororidad, ¿lo conocíais? A mí me sonaba de algo pero no sabía lo que era. Parece que hace alusión específica a la solidaridad entre mujeres en el contexto patriarcal.

¿Que me estoy metiendo en jardines? Pues sí… Mi visión de la realidad como mujer es que hay aún mucha desigualdad. Peores salarios, peores condiciones laborales, el machismo que reina bajo sutiles (y no tan sutiles) actitudes, la normalización de las mismas… Por no tocar el tema del papel en la familia, la crianza de l@s hij@s y la casa. O la presión sobre el físico. Es innegable.

Creo que si esta frase está teniendo tanta repercusión es en parte porque el mensaje, real en esos momentos de diversión y algo de intoxicación etílica, pierde toda fuerza cuando ese momento se acaba. Sienta tan bien sentirte apoyada en esos momentos de vulnerabilidad.

Sienta tan mal sentirte juzgada el resto del tiempo… Criticada, evaluada… Te sientes tan sola…

Y esto se puede extrapolar perfectamente a los hombres eh, pero partiendo de la desigualdad, la unión hace la fuerza y teniendo tan reciente el día de la mujer… Creo que es oportuno hablar de ello.

Hablar de ellas. De las que se unieron por conseguir cosas que nosotras damos por hecho, que a veces ni apreciamos. Poder votar, correr en una maratón, poder abrir una cuenta bancaria a tu nombre sin el consentimiento de tu padre o tu marido. Esto no es tan lejano. A nuestras madres les pasó.

Kathy Switzer (primera mujer en correr una maratón) zafándose de quienes la querían detener.

Kathy Switzer (primera mujer en correr una maratón) zafándose de quienes la querían detener.

La unión hace la fuerza y esa unión que empieza en los baños de los bares a altas horas de la madrugada, podría extrapolarse al día a día.

¿Cómo? Aquí te pongo algunos ejemplos…

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inconsciente

 

insulto

Seguro que se te ocurren más. Si sabemos cómo podemos hacer para detener algo, es más fácil que lo hagamos.

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