Hace un tiempo escribí un post en el que hablaba de la fórmula mágica de la buena educación. En ella los elementos básicos eran el amor y los límites. Pero tengo que añadir otra cosa más. ¿Te imaginas cuál puede ser?
2 comentarios
Hace un tiempo escribí un post en el que hablaba de la fórmula mágica de la buena educación. En ella los elementos básicos eran el amor y los límites. Pero tengo que añadir otra cosa más. ¿Te imaginas cuál puede ser?