Tiempo de propina y con menos prisas

El estilo educativo que predico, muchas veces es difícil de aplicar porque el tipo de vida que llevamos nos lo impide.

Pero resulta que el mundo se ha parado y no nos podemos bajar. Así, que en lugar de lamentarnos, igual podemos buscar las oportunidades que esto nos proporciona.

En general, toda crisis encierra una oportunidad si la buscas, claro. Si nos quedamos en el miedo y el victimismo, no.

Hay dos cosas que, especialmente, no me esperaba de esta situación. Una es que me estoy permitiendo descansar sin culpa (algo que siendo autónoma es difícil de conseguir). Y otra es que, en cuanto a ocio, también me está suponiendo un descanso. ¡Siento que no me estoy perdiendo nada por parar y quedarme en casa!

El estrés provocado por la creencia de que tenemos que aprovechar el tiempo haciendo cosas sin parar, desaparece para mí en esta situación. Y esta sensación de relajación mental creo que no la sentía desde que soy adulta.

A descansar sin culpa.

Como de noticias y malos augurios creo que vamos especialmente servid@s, prefiero centrarme en las posibilidades.

Las prisas del día a día suelen ser la causa de muchos conflictos. Por la mañana, sobre todo, a la hora de vestirse, desayunar ir al cole. Volver del parque, acabar de comer, acabar de cenar. Es una oportunidad para practicar más la paciencia con ell@s, pero además, de disfrutar de este tiempo sin esos horarios estrictos. Y en consecuencia, de disminuir los conflictos y mejorar vuestra relación.

Igual podemos crear cambios en estos días.

Pasar tiempo con tus hij@s, aunque sea ahora por “castigo” es una gran oportunidad. El afecto y los límites son la fórmula secreta para una adecuada educación. Pero si le añades el tiempo, la completas. Porque cuanto más tiempo pases con tus hij@s, más comprenderán que son importantes para ti. Y consecuentemente, más importantes serán para ell@s y más sana será su autoestima.

Ahora la cantidad de tiempo no es problema, pero… ¿Y la calidad? Compartir espacios no significa compartir el tiempo.

Corren por las redes un montón de de ideas para pasar el tiempo con niñ@s en casa, así que sobre eso nos os voy a hablar.

¿Sabes que hasta que tus hij@s cumplan 18 años podréis pasar junt@s algo más de 900 sábados? Eso desde que nacen, ahora multiplica los años que tiene tu hij@ por 52 y réstale el resultado a 900. Ése es el número de sábados que te quedan.

Y ahora el universo te regala un puñado de propina.

Veo muchos comentarios, vídeos y memes de lo loco que es el día a día con l@s niñ@s en casa. Y debe serlo. Pero imagino que todo es una cuestión de perspectiva. Las cosas no son como son, sino como las miras. (Aunque es bueno reírse de la situación).

Es bueno que l@s niñ@s pasen tiempo con su madre y su padre. Aprovecha para pasarlo bien, para vivir sin prisas, para rebajar un poco las exigencias, para jugar, para no hacer nada con ell@s. Para hablar, para contarles cosas, para que te cuenten. Mirad fotografías de cuando eran pequeñ@s.

Probablemente esto no volverá a suceder, con un poco de suerte. Así que tú decides cómo quieres vivirlo.

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