Si no te portas bien, no te traerán nada los reyes… ¿o sí?

El tema de la magia de la Navidad va muy unido al de los regalos, al “si te portas bien los reyes te traerán muchas cosas”, y hay que tener mucho cuidado con esto.

Se desaconseja que un niño reciba más de tres o cuatro regalos en un periodo corto de tiempo como pueden ser las Navidades. Ante esto puedes pensar que es muy poco, que con toda la familia que tienes, tu hijo inevitablemente va a recibir más. Pero también se puede hablar con esa familia, para que se regule un poco, o para que los regalos que se le compren sean de utilidad: puzzles, ropa, calzado, rompecabezas, libros… Y menos juguetes, que son los que realmente el niño va a percibir como regalos.

Demasiados juguetes.

Demasiados juguetes.

Pero seguimos hiperregalando, a pesar de que nos dicen que no es bueno. ¿Por qué? Porque tenemos la creencia de que se puede medir el afecto que sentimos por la cantidad de regalos que hacemos. Y eso es lo que les transmitimos a los niños.

Pero eso también nos pasa a los adultos, ¿no? El día que te compras algo que te apetecía

un montón estás súper content@. Pero si te compras un montón de cosas (a parte del pequeño detalle de que cuestan dinero), tampoco sabes a dónde atender y puedes llegar a no darles importancia. Pues a un niño le pasa esto y más. Porque además no es consciente de lo que cuestan las cosas, no sabe su origen.

Con el tema del origen, tenemos también para largo y entramos en terreno pantanoso… Aquí os dejo un post que escribí el año pasado y dio mucho que hablar.

En general a los niños se les compra casi todo, con lo cual, no está muy clara la diferencia entre regalo y algo que te compran tus padres. No se puede de hacer un regalo algo cotidiano, más que nada, porque no es real. Todos los días tú no te vas de tiendas, ¿no? Ni tampoco te compras un caprichito. Pues si a los niños les acostumbras a eso, estarán aprendiendo que los caprichos son necesidades y estarán convirtiéndose en esclavos de sus apetencias. Hace poco también hablé sobre este tema en este post.

Además el tema de los regalos, tiene otro aspecto importante a destacar: supuestamente reciben regalos en Navidad en función de su comportamiento, o al menos eso se les hace creer. En España se amenaza a los niños con que los reyes les traerán carbón si se portan mal, aunque muchas veces no se cumple. Aprueba, que si no no te traerán nada los reyes, acábate la comida que si no los reyes ya verás, o te portas bien o te vas a jugar los reyes… Incluso escuché también la amenaza de “si no me haces caso, los reyes vendrán y se llevarán los regalos”.

  • No podemos jugar con ese tema para conseguir lo que queremos que hagan los niños. Realmente, no debemos jugar con ninguno. Las normas en cuanto a las comidas, los deberes, lo comportamientos, deben estar establecidas, tanto como consecuencia de comportamientos positivos, como negativos, pero ir inventándolas sobre la marcha, las convierte en castigos.
  • Además, ven cómo niños que no se portan bien, reciben muchos regalos y eso les confunde.
  • Supuestamente los regalos son actos que se hacen a cambio de nada. Si les transmitimos que se los tienen que ganar, les vamos a enseñar una forma incorrecta de la generosidad. Otra cosa es que para motivarlos con las notas, les ofrezcas una recompensa, pero no los regalos de reyes.
  • A veces cometemos el error de hacer más regalos para que los niños no se sientan mal comparándose con otros niños que reciben muchas cosas. Con lo material nunca vamos a cubrir un sentimiento de inferioridad que pueda tener nuestro hijo. Además, le vamos a transmitir la creencia errónea de que lo material lo suple todo.
  • Es probable que a nuestros familiares les cueste entender que no queremos que se les colme de regalos a nuestros hijos. Todo se puede hablar y orientar el tipo de regalo a algo más útil que a sólo juguetes.
  • En cuanto al tema de mentirles sobre la procedencia real de los regalos… Si os preguntan, lo mejor es ser sinceros. Cuanto más tiempo sientan que están siendo engañados, y más si sois sus padres, peor. Sois las personas en las que más confía del mundo y la decepción será mayor.

Si estos consejos se han quedado cortos, me encantaría que compartierais vuestras dudas en la página de Bienpensar de Facebook. Estaré encantada de responder otras consultas más concretas que tengáis.

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Un comentario

  1. Mis hijos desde pequeños saben de dónde vienen los regalos. Saben que es con el esfuerzo de papá y mamá. Saben que es un símbolo, pero que no significa que te quieran más o menos por eso..y sobre todo saben…porque así comenzó todo (con una pregunta de mi hija mayor)…que los niños pobres no son malos y que no reciben tantos regalos porque sus papitos no pueden comprarlos…a mi se me apachurró el corazón cuando me lo preguntó..hace más de 15 años y no pudimos mentirle…no se enojó, ni lloró..creo que en su cabecita algo no cuadraba…en fin…con su hermanos ya no tuvimos ese dilema y fue lo más natural para ellos…supongo que algunos padres del colegio no nos quisieron mucho…porque mis enanos son habladores mal…jajaja

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