Cuando empecé a impartir escuelas de padres hace 3 años, planifiqué una serie de contenidos que desde mi punto de vista eran los necesarios para que la educación que dieran a sus hijos tuviera en cuenta las emociones. Los padres y madres que acuden a mis cursos lo hacen por lo general con muchas ganas de aprender y mejorar. Cuando trabajamos cómo hay que hacer las cosas y se dan cuenta de lo que tienen que cambiar, a veces percibo que no se sienten bien. El miedo a equivocarse, de hacerlo mal, su juicio, su crítica… Y desde ese estado de ánimo que generan esas actitudes mentales, no se puede educar a gusto.
Por eso, el segundo año decidí crear una sesión a la que titulé “Ser y sentirse mejores padres y madres”, porque creo que es imprescindible que se parta de un mínimo de bienestar. Para ello creo que es importante ganar autoestima y confianza en esa faceta tan importante de su vida. Uso vídeos como éste para ver las cosas con un poco de humor y para ver que hay muchas formas correctas de educar.
De hecho, me parece tan importante que decidí incorporar esta sesión al principio de mis cursos. Creo que si no nos sentimos bien, si no confiamos en nuestro criterio, es muy difícil educar e imposible sentirse bien.
Así que cuando me encuentro con vídeos como éste… Pues tengo que compartirlo para transmitir que justamente esto no es una visión sana de la maternidad. Está colmado de tópicos, de creencias irracionales, de mentiras y de mensajes tóxicos.
El peligro es que no es tan fácil detectar a veces estos mensajes, puesto que he visto comentarios muy favorables. Solo tenéis que ver los comentarios que aparecen debajo.
¿Y por qué creo que es tan perjudicial el mensaje que transmite? Porque si pensamos de esta manera, nos vamos a sentir muy mal. Por ejemplo, si pensamos que “Dios no puede estar en todas partes, es por eso que hizo a las mamás” pensaremos que tenemos que tener el superpoder de sí poseer el don de la ubicuidad y nos sentiremos fatal cada vez que no podamos corresponder a esa idea de madre perfecta.

¿Agotamiento? Piensa bien y te sentirás mejor.
“Mientras viva, siempre serás un niño para tu mamá”. Creencia que transmite: tu madre siempre te va a tratar como a un niño, nunca os vais a tratar de igual a igual, siempre va a existir una relación desproporcionada de jerarquía entre vosotros, tu madre no va a permitir que madures, no va a hacer que te responsabilices porque ahí va a estar ella siempre para lo que haga falta.
“Siempre creerás en los milagros mientras ella viva”. Luego ya no, la vida será horrible.
“Siempre tendrás un lugar al que llamar hogar mientras ella viva”. Y cuando no, también. Ah, no que ya ha quedado claro con la frase anterior que cuando muera, la vida será horrible.
“Nunca tendrás hambre mientras ella viva”. Directamente esto es mentira. Pero si tengo esta creencia, y un día mis hijos pasan hambre, ¿¡seré una madre horrible!?
“Nunca te sentirás más seguro que con tu mamá”. Para los niños también son pensamientos muy tóxicos. Si piensan esto lo que se les transmite es que no son capaces de resolver sus propios problemas o que el mundo es peligroso y solo ella me puede proteger.
“Nunca te dará un resfriado o te congelarás mientras tengas a tu mamá”. Esta es como la del hambre.
“Nunca te perdonarás por no visitarla o llamarle seguido”. ¡Viva la culpa!
En fin, que tenemos una amalgama de creencias irracionales sobre la maternidad unida a fomentar apegos de dependencia, manipulación y culpa. Todo esto dista mucho de ser una información para practicar una sana maternidad. ¡Así que mucho ojito con estas perlas!



GRACIAS!!! Yo comenté este vídeo cuando salió en Educar con inteligencia emocional… A parte de estar fuera de lugar me pareció precisamente eso, tóxico!