Cuando sea vieja

Igual que se me olvida que me voy a morir, también se me olvida que probablemente seré vieja.

Hace un tiempo que pienso en la vejez. En las personas que ya lo son, en las que están empezando a serlo, en cuando lo sea yo… Y la verdad es que no me genera emociones nada agradables…

¿A ti te pasa?

Imagino que pensar en esto es algo que hacemos todo el mundo. El paso del tiempo es algo que siempre me ha fascinado. Hace que todo sea tan relativo…

Señores mayores.

Cosas que nos parecieron desagradables en su momento, ahora las podemos contar como una anécdota muy divertida. Vivencias que no queramos tener en estos momentos y que experimentemos como duras, las veremos más ligeras en el futuro. Incluso puede que claves en nuestra vida. Hasta puede que lleguemos a agradecer haberlas tenido, ya que gracias a ellas se habrán desarrollados otras mucho más beneficiosas.

No sería la primera vez…

Por la misma regla de tres, cuando seamos viej@s, veremos muchas cosas como tonterías. Como por ejemplo, lo que respecta al cuerpo. Ahora el cuerpo lo juzgamos mucho en función de su belleza, su esbeltez, su estética. Pero cuando seamos viej@s, creo que lo valoraremos mucho más por la funcionalidad, por lo que  nos permita hacer, por la ausencia de dolor, por la independencia que nos dé…

Y puede que hasta nos arrepintamos de no haberlo querido tanto como se merecía. Que nos sepa mal no haberlo aceptado como era. No haberlo tratado mejor. De haber deseado que fuera de otra manera. Con las caderas más estrechas. Menos peludo. Con menos marcas en la piel. Menos voluminoso. Más proporcionado.

Lo que querremos entonces será ser tan ágiles como somos ahora. Poder caminar con el garbo que lo hacemos ahora. No depender de que te vengan a ayudar para hacer cosas que siempre has hecho tú sol@. Poder conducir como has conducido hoy. Arreglarte el pelo como lo has hecho siempre.

Cuando seamos viejos y veamos fotos de esta etapa de nuestra vida, nos encantará lo que vemos. Nos encantará cómo éramos. Que no significa que no nos encante cómo estemos en ese momento. Pero para ello, tendremos que aprender a querernos en todos los  momentos de nuestra vida. Tendremos que aprender a querernos ya como somos. Porque nuestros cuerpos ya son perfectos. Nos sirven para vivir y su cometido es ese. Son nuestros vehículos para experimentar el viaje de la vida.

Y quiero creer que veremos que las cosas que nos pasaron tuvieron sentido. Que nos enseñaron, que aprendimos, que fuimos capaces de vencerlas, que no pudieron con nosotr@s. Quiero creer que cuando sea vieja entenderé muchas cosas y que todo fue por y para algo.

Así que voy a empezar a tener ya esa visión. Voy a desdoblarme de vez en cuando en el tiempo y me voy a posicionar en un futuro para tratar de ver las cosas desde esa perspectiva. Creo que ver la vida como si ya fuera vieja, me va a hacer más feliz desde ya.

¡Ya!

 

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