L@s niñ@s maleducad@s

El otro día hablamos de asertividad en una escuela de padres y madres y me he decidido a escribir sobre ello.

Ya os he hablado alguna vez de lo que la buena educación nos ha perjudicado, desde el punto de vista adulto. Pues bien, ahora voy a hablar de lo que podemos hacer con respecto a l@s niñ@s.

Resulta que los buenos modales están algo reñidos con la asertividad incluso la autoestima. Es decir, que no benefician mucho que digamos nuestra felicidad.

Por un lado, nos han educado bajo la idea de que no es bueno que nos pongamos a nosotr@s primero.  Tampoco debemos pedir nada cuando vayamos a casas ajenas, aceptar lo que nos ofrezcan o decir que no queremos hacer algo. Admitir que algo se nos da bien o sentirnos segur@s de nosotr@s mism@s puede ser visto como un gesto de arrogancia. Y no lo es. Lo sería en el caso de que pretendiéramos ponernos por encima de l@s demás, pero lo anterior no conlleva hacer de menos a nadie, sino que es en referencia a nosotr@s mism@s.

Por otro lado, hemos tomado conciencia de lo importante que es desarrollar la inteligencia emocional. ¿Es el ejercicio de desarrollar esta inteligencia compatible con la buena educación?

No.

Por eso esta viñeta es tan representativa.

Clarísimo.

Lo que dice la adulta en un primer momento viene argumentado por la importancia que sabemos que tiene la inteligencia emocional.

Y lo segundo, por lo establecido. También porque lo cómodo para la persona adulta es que l@s crí@s desarrollen las segundas características por encima de las primeras. Pero claro, lo cómodo casi nunca es lo mejor. Ya os lo he comentado en alguna otra ocasión.

Si queremos crí@s con sana autoestima y asertiv@s, tenemos que cambiar el paradigma de la buena educación ya que ésta se fundamenta en gran parte en la sumisión y la pasividad.

¿Qué supone eso? Pues que si les enseñas a decir lo que piensan y a defenderlo, tendrás muchos más conflictos con ell@s. Y será cansado. Pero eso te garantizará que no sean fácilmente manipulables.

Que si les educas en la sinceridad, te dejarán alguna vez en evidencia. Prepárate porque eso te va a pasar más veces. Pero habrán aprendido un gran valor como el de la honestidad.

Vas a pasar vergüenza muchas veces, pero es normal.

Tendrás que invertir tiempo en explicarles por qué tiene que hacer las cosas en lugar del “sí porque sí” o “no porque no”. Pero eso les hará desarrollar un criterio propio imperioso para tener autonomía de juicios. También les dará una independencia de pensamiento y aprenderán a autorregularse porque sabrán hasta dónde llegar en un asunto.

Si pueden dar su opinión al margen de que la compartas con ell@s, aunque eso conlleve debates interminables con ell@s. Pero gracias a ello, solo por poderlo expresar sin censura o juicios, tomarán conciencia de sus pensamientos y emociones. Y podrán gestionarlos.

A corto plazo no será cómodo. Pero a largo plazo, no tendrá pecio la educación que les hayas dado, porque esa será la auténtica buena educación.

Marcar como favorito enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.