Comidas, cenas, sobremesas y salidas de Navidad

La cena de empresa en la que tienes que aguantar el protagonismo de tu jefe. Las despedidas de los compañeros deseándote felices fiestas con los que normalmente no tienes relación. Fingir buen rollo donde no lo hay… Te puede pasar en las reuniones familiares, con tu propia familia o con la familia política. Llegar a una casa que no es la tuya, a una familia que es la de tu pareja, o que venga la nueva pareja de tu madre a cenar a tu casa. Hoy en día el concepto de familia es tan amplio que se puede dar de todo.

¡Qué diferencia de cuando eras niño, que todo giraba a tu alrededor y que no te enterabas de nada, o simplemente eras tan espontáneo que estabas en tus cosas y todo te venía bien! Es normal que eches de menos aquellas navidades, ésas sí eran felices… O eran iguales, pero las vivías de forma diferente.

El caso es que ver la Navidad como unas fechas que se te hacen cuesta arriba, es normal, pero no muy agradable, así que te propongo en estos días y para estos casos los siguientes consejos:

  • Mira la parte positividad de ir comer a una casa extraña: vas a conocer otras formas de celebrar la Navidad, nuevas conversaciones, nuevas comidas, lo más seguro es que no tengas que cocinar ni tampoco lavar los platos, así que eso que te llevas.
  • Puedes estar haciendo vida normal hasta que se de la comida o la cena si no te agrada demasiado pensar constantemente en que es Navidad. Desde ponerte a trabajar si lo haces desde casa, o irte al gimnasio.
  • Si la celebración de una comida va a hacer que coincidas con alguien con quien tienes algún problema y te van a dar ganas de hablarlo en ese momento, trata de hacerlo en privado, ahorrándote el sarcasmo. A veces nos puede apetecer dejar a alguien en evidencia delante de otras personas cuando estamos muy saturados por su actitud, pero esa no es la manera. De hecho, hay que intentar no llegar a ese punto de saturación y si se alcanza, esperar a estar más tranquilos para hablar del tema.
No es el mejor momento.

No es el mejor momento.

  • El deporte sienta genial y genera endorfinas. Además te sentará estupendamente practicarlo para bajar el volumen de los remordimientos por haber comido de más. No entres al trapo de los chantajes o las obligaciones de comer más. El “¡Con lo que me ha costado hacerlo y no os lo vais a comer!” es una frase de las que parece que amenazan culpabilidad si no haces lo que quieren. Pero si haces lo que no quieres tampoco te va a sentar nada bien.
Date buenos paseos y disfruta del paisaje invernal.

Date buenos paseos y disfruta del paisaje invernal.

  • Si te pasas de comer porque realmente estabas disfrutando tampoco te lo tengas muy en cuenta. No es cuestión de luego fustigarte por haber repetido asado… Trata de pensar si te va a sentar bien antes de hacerlo. Pero no te trates mal si luego te arrepientes.
  • Si no quieres pasarte con la comida y crees que puedes pegarte un atracón por la ansiedad, puedes comer algo de fruta antes o comer un buen plato de ensalada al principio. Eso te llenará pero es ligero y no te sentirás tan pesad@ como si te atiborraras de montaditos.
  • Tenemos la creencia de que Navidad es igual a comilonas. Eso no tiene por qué ser así, se puede comer lo normal. También se pueden hacer platos muy especiales y mucho más ligeros de lo que estamos acostumbrad@s. Para muestra, un botón: http://www.hogarmania.com/cocina/201111/menu-navidad-ligero-12639.html
  • Con el alcohol también podemos pasarnos y eso nos puede jugar una mala pasada. Hablar de más o desinhibirte en exceso puede ser motivo de arrepentimiento. Si hay algo que quieras hacer, hazlo, pero mejor que no sea a causa del vino de la cena. No obstante, si pasa, no te martirices, son cosas que a todo el mundo le pasan.
Todos sentimos algo de vergüenza por las desinhibiciones del alcool.

Todos sentimos algo de vergüenza por las desinhibiciones del alcool.

  • Lo más importante es que hagas lo que que realmente quieras. Si puede ser de forma consciente y habiéndolo reflexionado antes, mejor.

Deseo que estas líneas te hayan servido para algo. Si te has encontrado con otro aspecto que no hayas sabido cómo gestionar, estaré encantada de que lo comentes en la página de Bienpensar de Facebook.

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