¿Cómo tratas a la persona que más quieres?

Ante la falsedad comercial de este día, como coincide que es día de post, voy a hablar de amor. Pero de amor del bueno.

En mis talleres, cuando le pregunto a la gente qué es la autoestima, me dan respuestas variadas. Quererse, aceptarse, tener seguridad en un@ mism@, tener confianza en un@ mism@.

Y yo siempre pregunto: “¿Y eso cómo se hace?” Ante esa cuestión ya recibo menos respuestas. Pero suelen ser acertadas. La mayoría hacen referencia al diálogo interno que mantenemos con nosotr@s mism@s. Las cosas que te dices. Vamos mejorando.

No obstante es una respuesta bastante abstracta. Así que yo les pregunto cómo le demuestran a la gente que quieren que la quieren.

Las respuestas suelen ser por ejemplo que a través de afectividad física (cariños, besos, abrazos). También les dicen que les quieren. Esto actos están bien, pero de por sí, no transmiten amor.

Abrazar no es suficiente.

Porque yo te me puedo comer a besos o decirte lo mucho que te quiero pero si no va acompañado de otras actitudes… No te quiero. Si te juzgo, si te recuerdo tus defectos, si opino sobre todo lo que haces, si te subestimo diciéndote lo que tienes que hacer, si desapruebo tus elecciones, si te hago dudar de ti, si siempre te recuerdo que podrías haber hecho más… No te quiero. O si no, imagina que yo te hiciera todo esto, ¿te sentirías querid@ por mí? Lo dudo.

Si estoy así todo el rato... ¡No te quiero nada!

Si te trato así, no te quiero nada.

Querer bien significa querer a las personas como son. Aceptarlas, animarlas, consolarlas, escucharlas, apoyarlas. No juzgarlas, no machacarlas, no subestimarlas, confiar en ellas. Querer a alguien supone no castigarle por sus errores, no llenarle la cabeza de miedos, no ponerle en lo peor.

El amor se transmite tratando de comprender a la otra persona, teniéndole compasión cuando se equivoca. Siendo comprensiv@ con sus errores, perdonando.

Consolarnos.

Consolarnos.

Cuando quieres a alguien le valoras, valoras sus esfuerzos, le agradeces las cosas que hace por ti.

Ha quedado claro lo que es transmitir amor, ¿no?

Vale, ahora viene la pregunta: ¿te tratas así a ti mism@?

¿Te valores? ¿Valoras tus esfuerzos? ¿Te agradeces las cosas que haces por ti? ¿Te perdonas? ¿Eres comprensiv@ con tus errores? ¿Te pones a ti mism@ en lo peor? ¿Tu discurso interno está lleno de mensajes de terror, te metes miedo? ¿Te metes caña por tus errores, te castigas recordándotelos una y otra vez? ¿Confías en ti? ¿Te subestimas, te machacas, te juzgas, te apoyas, te escuchas, te consuelas, te animas, te aceptas? ¿Piensas en lo malo que hay en ti o te quieres con tus defectos? ¿Quieres tus lorzas, tus asimetrías, tus canas, tu flaccidez?

Pues en función de los síes y de los noes, ya sabes lo que tienes que hacer. Y si quieres profundizar en el tema, aquí te propongo una herramienta hecha por mí.

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