¿Cómo puede ser que aspectos básicos para el desarrollo del ser humanos como la educación o la comunicación sean taaaan complejos?
Quizá sea esa la causa… o la consecuencia del desarrollo del ser humano…
¿Cómo puede ser que aspectos básicos para el desarrollo del ser humanos como la educación o la comunicación sean taaaan complejos?
Quizá sea esa la causa… o la consecuencia del desarrollo del ser humano…
… que viviría en el pueblo de mis sueños.
… que podría caminar por el monte cuando me diera la gana.
… que leería junto a la chimenea.
Tod@s somos hij@s.
Esta vivencia podría ser suficiente para enfrentarnos a la labor de educar.
Con lo que eres, ya está. No tienes que llegar a un mínimo. Con ser quien eres, ya está bien. No tienes que hacer, conseguir, tener nada más para ser válid@. Sólo por existir, ya eres suficiente.
15. Nadie va a quererte más porque seas muy flaca ni porque tengas tetas grandes. Al menos nadie que valga la pena conocer.
Éste es el punto decimoquinto de un “Manifiesto para niñas” que me he encontrado por la red. En él he podido leer también que no somos princesas, que no existen los príncipes azules, que podemos trepar a los árboles sin ser “chicazos”…
Sabemos esta coletilla a qué refrán acompaña, ¿no? Mal de muchos… Pero consuelo al fin y al cabo.
Mucho miedo. Tanto, que en ocasiones estoy absolutamente bloqueada. Miedo a que me reprendan por algo que he hecho. Y siento mucha culpa. Y creo que merezco un castigo. Porque pienso que tomé malas decisiones.
Hoy me voy a hacer terapia a pecho descubierto. Y no es un simulacro, tengo miedo de verdad.
1 de septiembre, vuelta a la rutina.
Hoy, muchos vuelven a la rutina que abandonaron hace uno o incluso dos meses. Volver a la rutina puede sonar gris, aburrido y monótono. Conozco gente que se define como rutinaria desde el peor de los sentidos. Pero yo creo que la rutina es buena.
Según el aragonés Lázaro Carreter, la rutina es costumbre de hacer las cosas por mera práctica y sin razonarlas. Claro, así se entiende mejor que la rutina conlleve aquéllos y otros adjetivos peores incluso, pero creo que normalmente el uso de esta palabra lo hemos empezado a utilizar con otro sentido, para describir nuestras costumbres, horarios y actividades de nuestro día a día. La clave es que sean o no razonados. Si tu rutina es razonada, reflexionada, actualizada de vez en cuando y abierta a flexibilizarse cuando surge, esa rutina es chula, por mucho que se repita.
El ser humano necesita estabilidad por lo general. Encontrar una serie de hábitos enriquecedores para uno mismo y llevarlos a cabo todos los días, no tiene por qué ser malo.
Además, ¿qué es lo rutinario? ¿Trabajar? ¿Hacer la compra? ¿Cuidar a tus hijos? Es que si no trabajas quizás no puedas realizarte profesionalmente, y la realización conlleva persistencia y constancia. Es que si no vas a comprar, no tendrás qué comer. Si no dedicas tiempo a tus hijos no les proporcionarás la atención que necesitan para desarrollarse adecuadamente. Puedes ver estos actos como meras repeticiones que sólo forman parte de una aburrida rutina o como acciones llenas de significado que te están ayudando a construir algo sólido que tú has decidido.
Si no estás a gusto con tu rutina, disecciónala, mira qué te gusta, qué no, qué puedes modificar, qué no, cómo lo que haces con mayor disgusto podrías endulzártelo y luego cámbialo. Quizá ahí te encuentres con el mayor obstáculo: hacerlo. Porque la pereza te atrapará, la comodidad y los boicots que te dirán: “bah, me quedo en el sofá, total, a lo mejor voy hasta allí y me lo paso mal”. Si quieres cambiar algo de tu rutina, de la que no te gusta, no te dejes convencer por la comodidad y oblígate a hacerlo. Te lo agradecerás. Si disfrutas el cambio, ¡vaya premio! Y si el cambio no es lo que esperabas, al menos ya sabes qué no tienes que intentar hacer.
Tras más de un año trabajando en ella, en el nombre, la imagen, los contenidos, aquí está.
Bienpensar Educación Emocional es un proyecto que nace hace algo más de un año, basado en transmitir conocimientos sobre inteligencia emocional, para poder ser, en definitiva, más felices. Para educar a otros, para reeducarnos a nosotros mismos… La emociones y su gestión es algo que guía demasiado nuestras vidas como para no tenerlas en cuenta, así que a través de Bienpensar y su lema “PIENSA BIEN Y VIVIRÁS MEJOR”, espero poder transmitir todo lo que sé, lo que he vivido y lo que sigo aprendiendo sobre lo que nos pasa por dentro.