¿Qué te apetece que te pase hoy?

Algunos días, al despertarme, antes de levantarme, pienso en todas las cosas chulas que quiero que me pasen.

sigue leyendo

Hoy ha salido el monstruo de mí (parte 2)

Y sigo con la segunda parte de este interesante post (si quieres leer la primera parte, pincha aquí):

Hablar con los niños de 3-4 años funciona en parte, pero el acompañarlo con un poco de conductismo como te comentaba con las normas, no viene nada mal.

Es normal que te cuestiones si lo estás haciendo bien, si eres muy estricta o si los demás lo son menos… Esta actitud es genial, puesto que supone dejar la puerta abierta a mejorar. Pensar que todo lo haces bien sería un error, puesto que nunca podrías detectar tus fallos. sigue leyendo

Y tú, ¿qué crees?

Las creencias son de lo más sagrado que tenemos. Es uno de los pocos lugares en los que no manda nadie excepto nosotr@s. Y tienen un gran poder sobre nuestros objetivos, nuestra vida, nuestro estado de ánimo y nuestra felicidad.

sigue leyendo

La parte buena de las cosas

Últimamente me han pasado varias cosas que me están haciendo reflexionar. Todas tienen que ver con tener la razón. Sé que éste es uno de mis talones de Aquiles. Soy tauro y tengo esa tendencia.

Pero bueno, al menos lo sé. Me gusta tener la razón, lo admito. De hecho, la tengo, yo ya me la doy, el problema es que a veces quiero que los demás me la den. ¿Raya esto en la avaricia? Puede ser…

sigue leyendo

Eso que nos irrita tanto de los demás…

Cada vez que me sacaba de quicio que una persona exigiera su máxima comodidad para estar bien al margen de que estuviera entorpeciendo a los demás, estaba proyectando. Porque a mí también me gustaría estar comodísima, pero me han ensañado que tengo que ser sufrida y lo soy, pero no por voluntad propia.

Cuando me molestaba que alguien a nivel académico o profesional intentara algo que yo no había hecho, estaba proyectando. Porque era algo que yo no me había atrevido a hacer y me lo pasaba por los morros que sí se puede.

¡La envidia no es tan mala!

¡La envidia no es tan mala!

Cuando no soportaba que alguien le echara mucho morro a la vida, estaba proyectando. Porque a mí me hubiera gustado hacerlo, pero era más importante el qué dirán, que lo que yo pudiera conseguir.

Cuando criticaba a alguien por ser tan empalagosa con su pareja, estaba proyectando. Porque a mí me gustaría que la mía fuera más cariñosa conmigo, pero como voy de progre e independiente por la vida, no permitía que fuera así.

¿Por qué te molesta tanto?

¿Por qué te molesta tanto?

Cuando se me soltaba la lengua para poner a caldo a una chica con una vestimenta estrafalaria que veía por la calle, estaba proyectando. Porque yo me estaba reprimiendo de vestirme de alguna manera menos convencional, pero no me atrevía.

Cuando señalas a otro, tres dedos apuntan a ti.

Cuando señalas a otro, tres dedos apuntan a ti.

Cuando me contaban que alguien se había ido a vivir a un pueblo y yo, con condescendencia y altivez, pensaba “a ver cuánto dura”, estaba proyectando. Porque yo también quería, quería muchísimo hacer lo mismo, pero me había convencido de que sería incapaz de lograrlo.

Con lo bien que estoy ahora yo en el mío...

Con lo bien que estoy ahora yo en el mío…

Ahora soy consciente de todo esto, y esa crítica, esos juicios, esa rabia, los he convertido en información útil para mi vida. Es como utilizar la basura como combustible. Al igual que cuando os hablé de la envidia, cada vez que proyectamos, podemos obtener un montón de información sobre nosotr@s mism@s.

Negar que proyectamos, como negar la envidia, son actitudes normales, pero hay que gestionarlas adecuadamente. No debemos juzgarnos por ello. Todo el mundo proyecta, todo el mundo siente envidia. Y NO ES MALO.

Aceptar que proyectar es un mecanismo de defensa, puede facilitar que aceptemos con mayor facilidad la información que nos proporciona la propia proyección. Ganaremos en autoconocimiento, autoestima y humildad entre otras.

De verdad, cada vez que algo te saque de quicio, párate a pensar, ¿por qué me molesta tanto esto? ¿Lo hago yo? ¿Qué tiene que ver conmigo? Porque una cosa es que algo te moleste porque es una falta de respeto o porque le molestaría a cualquiera, no son este tipo de cosas a las que me refiero. Sino a las experiencias que te tocan especialmente, que te enervan y que no puedes controlar que te irriten tanto.

Una vez, en pleno verano, una amiga iba con botas de agua, eran muy chulas, eso sí, pero no llovía y no era un calzado muy apropiado para esa época del año. Las llevaba casi todos los días. Y un día, tomando algo en un bar, vio a otra chica que no le caía muy bien que llevaba un corsé, era bastante original y no le quedaba nada mal. A mi amiga le faltó tiempo para comentar que era muy poco apropiado ir con esa prenda. Todos los que estábamos alrededor, tuvimos que hacer alusión a su calzado, ya que puestos a escoger… era menos adecuado que el corsé de la otra chica.

Con esto quiero decir que muchas veces  no vemos lo que está a los ojos de todo el mundo y que si nos queremos engañar, podemos hacerlo, pero es mucho más práctico no hacerlo.

Cuantos menos miedos tengas, más sana será la autoestima de tu hij@

Este vídeo me ha inspirado para escribir el post de hoy. Estoy convencida de que el padre y la madre de esta pequeña han trabajado mucho para que haga esta proeza. Y no me refiero a que la hayan entrenado o sometido a largas horas de subir el mini rocódromo. Me refiero a la capacidad de perder el miedo y no sobreprotegerla por el hecho de que le falta una extremidad.

sigue leyendo

Claves para la felicidad II

Todos los días suceden cosas que pueden provocarnos grandes frustraciones, cómo respondamos ante ellas es cosa nuestra. Si quieres saber más sobre como tener mayor bienestar en tu día a día y provocarte mayor felicidad, te espero en esta sesión. Mira lo que le pasa al protagonista de este vídeo: https://www.facebook.com/319970554859399/videos/458175381038915/ ¿Cómo… sigue leyendo

Sesión de formación a maestros: Emociones y sentimientos

Sobre la gestión de emociones, el reconocimiento de las emociones del alumnado por parte de sus maestr@s, la importancia de enseñarles a l@s propi@s niñ@s que reconozcan sus emociones, saberlas manejar desde el adulto adecuadamente, etc. También haremos hincapié en qué emociones se pueden ir trabajado a partir de qué edad.… sigue leyendo