El otro día, se me ocurrió este gráfico para tratar el tema de la exigencia.
Etiqueta: tranquilidad
Mantén la calma
Aunque venga tu hija del cole y diga que no han querido jugar con ella sus amigas de siempre.
Para cambiar las costumbres hay que cambiar las creencias
Porque son la base de las costumbres. No lo es porque somos animales de. Porque la repetición hace la fijación y vivir en automático nos facilita mucho la vida y nos rentabiliza esfuerzos.
Diferencias entre castigo y consecuencia
Hace dos semanas publiqué este post relacionado con las consecuencias positivas y negativas que podemos aplicar en las normas y educación de l@s niñ@s.
No cuentes a tus hij@s todo lo que va a pasar
Los cuatro pilares del exceso que trastornan a los niños son: demasiadas cosas, demasiadas opciones, demasiada información y demasiada velocidad. Muchas veces os hablo de ellos pero hoy me voy a centrar en el de la información.
Mis vacaciones no han sido lo que esperaba
No pasa nada si tus vacaciones no molan. Yo pensaba que sí, pero no.
Otro ingrediente secreto de la fórmula mágica para educar
Hace un tiempo escribí un post en el que hablaba de la fórmula mágica de la buena educación. En ella los elementos básicos eran el amor y los límites. Pero tengo que añadir otra cosa más. ¿Te imaginas cuál puede ser?
¿Para qué sirven las emociones desagradables?
Así como los órganos de los sentidos nos dan información sobre lo que nos rodea a nivel sensitivo, las emociones nos dan información sobre cómo nos sientan las cosas. Algunas son agradables, otras no.
Gestionando emociones en pequeñas cosas del día a día
¿A quién lo se le ha rajado un paquete de arroz, pasta o similares al ir a abrirlo? A mí, el otro día, de arriba abajo. Concretamente, éste de copos de avena.
¿Tienes más miedos desde que tienes hij@s?
Si os preguntara qué emociones son las que más sentís desde el momento en el que habéis tenido hij@s, ¿cuáles serían? Estoy convencida de que muchas de ellas son emociones agradables, como el amor, la alegría, la plenitud, el cariño, el disfrute… Pero hay otras, menos agradables, que hay que saber gestionar.
