El lenguaje que utilizamos da forma a nuestra realidad. En función de cómo vemos lo que nos sucede, nos sentimos de una forma u otra.
Etiqueta: autocontrol
¿Tienes miedo de que a tu hij@ le pase algo?
Pues le van a pasar un montón de cosas. ¡Afortunadamente! Es lo que tiene vivir…
¿Sabes que puedes escoger entre sentirte víctima o no?
El quid de la cuestión está en cómo te cuentes las cosas que te han pasado. Os pongo un ejemplo de algo que me pasó a mí:
Comidas, cenas, sobremesas y salidas de Navidad
La cena de empresa en la que tienes que aguantar el protagonismo de tu jefe. Las despedidas de los compañeros deseándote felices fiestas con los que normalmente no tienes relación. Fingir buen rollo donde no lo hay… Te puede pasar en las reuniones familiares, con tu propia familia o con la familia política. Llegar a una casa que no es la tuya, a una familia que es la de tu pareja, o que venga la nueva pareja de tu madre a cenar a tu casa. Hoy en día el concepto de familia es tan amplio que se puede dar de todo.
Ya sé que es difícil
Que no es nada sencillo. Ni fácil ni cómodo
¿Sabes decirte que no?
Por lo general hablamos de las dificultades que tenemos para decir que no a los demás. Es una de las cualidades que se desarrollan cundo trabajamos la asertividad.
Mantén la calma
Aunque venga tu hija del cole y diga que no han querido jugar con ella sus amigas de siempre.
Para cambiar las costumbres hay que cambiar las creencias
Porque son la base de las costumbres. No lo es porque somos animales de. Porque la repetición hace la fijación y vivir en automático nos facilita mucho la vida y nos rentabiliza esfuerzos.
Aplicar consecuencias no es chantaje
Escribo este post porque un día en una charla que di, hablando de la necesidad de poner límites y normas, una mamá dijo que eso hacer chantaje. Y no lo es en absoluto. Gracias a esa madre por hacer ese comentario ya que, probablemente, haya más padres y madres que tengan esta creencia y ello les impida poner límites adecuados.
No cuentes a tus hij@s todo lo que va a pasar
Los cuatro pilares del exceso que trastornan a los niños son: demasiadas cosas, demasiadas opciones, demasiada información y demasiada velocidad. Muchas veces os hablo de ellos pero hoy me voy a centrar en el de la información.
