El quid de la cuestión está en cómo te cuentes las cosas que te han pasado. Os pongo un ejemplo de algo que me pasó a mí:
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Comidas, cenas, sobremesas y salidas de Navidad
La cena de empresa en la que tienes que aguantar el protagonismo de tu jefe. Las despedidas de los compañeros deseándote felices fiestas con los que normalmente no tienes relación. Fingir buen rollo donde no lo hay… Te puede pasar en las reuniones familiares, con tu propia familia o con la familia política. Llegar a una casa que no es la tuya, a una familia que es la de tu pareja, o que venga la nueva pareja de tu madre a cenar a tu casa. Hoy en día el concepto de familia es tan amplio que se puede dar de todo.
¿Sabes decirte que no?
Por lo general hablamos de las dificultades que tenemos para decir que no a los demás. Es una de las cualidades que se desarrollan cundo trabajamos la asertividad.
Mantén la calma
Aunque venga tu hija del cole y diga que no han querido jugar con ella sus amigas de siempre.
Para cambiar las costumbres hay que cambiar las creencias
Porque son la base de las costumbres. No lo es porque somos animales de. Porque la repetición hace la fijación y vivir en automático nos facilita mucho la vida y nos rentabiliza esfuerzos.
Diferencias entre castigo y consecuencia
Hace dos semanas publiqué este post relacionado con las consecuencias positivas y negativas que podemos aplicar en las normas y educación de l@s niñ@s.
¿Para qué sirve la muerte?
Vivimos de espaldas a la muerte. Y no será por la cantidad de gente que se muere cada día…
No cuentes a tus hij@s todo lo que va a pasar
Los cuatro pilares del exceso que trastornan a los niños son: demasiadas cosas, demasiadas opciones, demasiada información y demasiada velocidad. Muchas veces os hablo de ellos pero hoy me voy a centrar en el de la información.
Mis vacaciones no han sido lo que esperaba
No pasa nada si tus vacaciones no molan. Yo pensaba que sí, pero no.
Otro ingrediente secreto de la fórmula mágica para educar
Hace un tiempo escribí un post en el que hablaba de la fórmula mágica de la buena educación. En ella los elementos básicos eran el amor y los límites. Pero tengo que añadir otra cosa más. ¿Te imaginas cuál puede ser?
