Aquí la duda de una madre sobre cómo gestionar el tema de lo que otras personas le regalan a su hija de un año.
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Cuando a un niño no le importa nada
Hace poco, zapeando, me encontré con la peli “Volando voy”. Va de un chaval que en los años 70 a los 11 años ya había cometido más de 150 robos. El primero con unos 7 años. Si no la has visto… voy a hacer un spoiler, te aviso.
¿Nos quejamos porque l@s crí@s tienen muchos deberes o porque nos toca hacerlos a nosotr@s?
Cuando vi el anuncio de Ikea, antes de que empezara el revuelo de los deberes, me hizo gracia. Pero ahora ya no. Qué bien saben estos publicistas sacarle partido a las realidades sociales. Lo malo es que la manipulación está servida, y perdemos el sentido común.
¿Conoces a tu hij@?
Las cosas de tu hij@ no son “sus” cosas.
Al menos si eso significa hacer con ellas lo que le dé la gana.
Si quieres hij@s agradecid@s, enséñales a tratar bien las cosas.
Tener hij@s y vida propia, ¿es posible?
Si tenías un plan trazado para la vida de tus hij@s antes de que nacieran.
Si consideras que se han convertido en el eje de tu existencia.
No, que si no el niño se enfada…
Este verano fui a visitar el monasterio de San Juan de la Peña, bastante bonito y concurrido. Es por ello que hay autobuses periódicos que te transportan desde el aparcamiento hasta el mismo monasterio.
¿Llevas la mochila de tu hij@?
Si la respuesta es sí, quizás te estés convirtiendo en un hiperpadre.¿Y qué es eso? Si no sabes la respuesta, es normal, es un término que ha acuñado por Eva Millet, que ha escrito un libro con el título “Hiperpaternidad. Del modelo mueble al modelo altar”.
¿Se puede una madre arrepentir de serlo?
Hace días que quiero escribir sobre este tema, porque la verdad, es que aluciné cuando leí un artículo que hablaba sobre el libro titulado “Madres arrepentidas”.
Hoy ha salido el monstruo de mí (parte 2)
Y sigo con la segunda parte de este interesante post (si quieres leer la primera parte, pincha aquí):
Hablar con los niños de 3-4 años funciona en parte, pero el acompañarlo con un poco de conductismo como te comentaba con las normas, no viene nada mal.
Es normal que te cuestiones si lo estás haciendo bien, si eres muy estricta o si los demás lo son menos… Esta actitud es genial, puesto que supone dejar la puerta abierta a mejorar. Pensar que todo lo haces bien sería un error, puesto que nunca podrías detectar tus fallos. sigue leyendo
