Ante la falsedad comercial de este día, como coincide que es día de post, voy a hablar de amor. Pero de amor del bueno.
Categoría: Adultos
La vida rima
Ayer estuve viendo el programa de Calleja en el que iba como invitado Asier Etxeandía.
Mi mayor descubrimiento
Toda la vida crecí escuchando a mi alrededor cómo era el mundo, la gente, la vida. El mundo no molaba mucho. La vida, sobre todo la adulta, me la pintaban muy aburrida. El trabajo, un sufrimiento. En pocas palabras, sota, caballo, rey.
Cómo me afectan a mí mis haters
Acabo de encontrar un par de comentarios bastante desagradables de alguna de mis publicaciones en mi página de Facebook.
¿Cuánto influye en tu comportamiento lo que los demás esperan de ti?
¿Qué cosas no haces por miedo a cómo reaccionarían l@s demás?
¿Por qué cambiar lo que somos?
Hace un tiempo una amiga me comentaba que le gustaría ser más extrovertida de lo que es y me preguntaba si eso se podía cambiar.
Mi respuesta fue otra pregunta. ¿Por qué ibas a hacerlo?
Yo escribo todos los días
Algo tan básico como coger un boli y ponerte a escribir tiene un poder, que si no lo has probado, no te lo puedes imaginar.
La vida es dura
Igual no es el típico título de un post escrito por mí. Ni tampoco acabo de descubrir el Mediterráneo. Pero para mí, últimamente, está cobrando mucho sentido esta frase.
Sal de tu mente
Esta frase la vi en un vídeo que ahora mismo no encuentro, sobre cómo la anticipación y los miedos, nos limitan en nuestros movimientos.
La vida son experiencias
Que sean buenas o malas, es nuestra interpretación.
Esta frase me la digo muchas veces, la tengo muy interiorizada. Me la enseñaron hace mucho tiempo, junto con el significado que conlleva.
Creo que todo en la vida pasa para algo. A veces no somos capaces de ver la utilidad de eso que nos sucede. Sobre todo de lo desagradable, frustrante o negativo. Pero con el tiempo, si lo miras bien, lo ves.

A mí me gusta creerlo.
La experiencia es pasar algo, vivirlo, experimentarlo. La falta de experiencia siempre es un hándicap a la hora de enfrentarte a cualquier cosa. Puedes haber leído mucho sobre algo, te han podido hablar mucho sobre eso, incluso has podido estudiarlo a saco. Pero no es lo mismo que vivirlo. No te puedes imaginar lo que es algo hasta que no lo pasas y cuando lo haces, eso adquiere otra dimensión en ti y tú, otro nivel. Ya se dice, la experiencia es un grado.
Pero claro, hay varias cosas que hacemos mal para no entender esto así. El primer error es juzgar las cosas que nos pasan, es decir, no actuar con ecuanimidad.
El segundo, no darnos cuenta de todo el aprendizaje que obtenemos gracias a las cosas que nos pasan.
La vida son experiencias significa que una vida sin experiencias del tipo que sea, no sería una vida. Una vida solo con experiencias agradables nos haría aborrecer esas mismas cosas. Lo agradable nunca saca lo mejor de nosotr@s.
Saber qué es que te salga mal un negocio, pasarlo mal con una operación, que alguien no te quiera pagar, nos aporta mucha experiencia sobre la vida. Te sirve para conocerte, para ver tu capacidad de superarte, para ver tu capacidad de soportar el dolor, para conocer tus derechos y lo que puedes hacer para ejercerlos. Desarrollas creatividad y resiliencia, entre otras cosas.
Estas experiencias te ponen a prueba. Lo mejor, es que una vez que pasas por algo y no has muerto en el intento, le pierdes el miedo. Y perder el miedo es ganar libertad, es una maravilla.
Estamos hech@s de intentos, de fracasos, de experiencias.

Una de mis frases favoritas.
La vida nos saca de nuestra zona de confort y aprender a vivir allí es oro. Porque cada vez amplías más tu área de comodidad. Cada vez estás más preparad@ para sentirte bien en más situaciones y contextos.
Piensa en todas las cosas que no han sucedido como quisiste. Aquel viaje, aquella relación, aquel proyecto, aquella inversión, aquel trabajo, aquella amistad…
Cada vez que pasamos por cosas desagradables es como si ganáramos puntos. Como si la vida fuera un videojuego y ganáramos monedas o herramientas cada vez que pasamos por una situación desagradable. Y todo eso nos da súper poderes para pasar por otras situaciones similares. Porque si pasaste por aquello que no te mató, probablemente lo que te pase ahora, tampoco lo haga. Y gracias a lo de aquella vez, esta vez, ya no es para tanto.

La vida es como un videojuego.


