Acabo un artículo titulado así: “Por qué mi marido siempre irá por delante de mis hijos”. A ver si diferenciamos unas cosas de otras, porque creo que están muy confundidas y mezcladas.
Cuando todo va bien
TODO. Cuando las cosas mejoran. Cuando se apartan los nubarrones. Cuando el camino te brinda una ligera cuesta abajo y todo va rodado. Cuando no hace ni frío ni calor y la temperatura es ideal.
¿No te da por pensar cuándo acabará? ¿No te da miedo que suceda algo que acabe con esta buena racha? Una enfermedad, un accidente, una desgracia…
Comodidad, facilismo y hedonismo: términos contrarios a educar.
Hace un año y medio asistí a un curso sobre redes sociales. En él, hicieron hincapié en que tuviéramos claro el mensaje que queríamos trasmitir con nuestras publicaciones. Mi lema “Piensa bien y te sentirás mejor” me obligaba un poco a que la sensación a transmitir fuera “sentirse mejor”.
Cuando te embarcas en un proyecto, no sabes muy bien cómo va a evolucionar. Mi trabajo con padres y madres es ahora mismo lo que copa la mayor parte de mi actividad. Pero me encuentro con la dificultad de que “sentirse mejor” sea el mensaje a transmitir.
100 cosas que lograste ayer (y no te conozco de nada)
Como comenté en el post de la semana pasada, has logrado muchas cosas en tu vida. Aquí la lista de lo que lograste ayer.
¿Sabes jugar con tu hij@?
El otro día estuvimos trabajando el tema del juego y el tiempo libre de los niños en la escuela de madres y padres. La verdad es que fue una sesión muy interesante. Que los grupos se consoliden y se vaya avanzando año tras año da este tipo de frutos. Clases intensas, profundas y muy satisfactorias.
No tardes demasiado en darte cuenta
El otro día me llegó por alguna red social un mensaje que decía algo así como “Te pegaste toda la vida esperando a que sucediera el milagro sin darte cuenta de que el milagro eras tú”.
Y me gustó un montón.
El tema de las rabietas y la seriedad que merece
Vamos a tomarnos las cosas con la seriedad que merecen.
Me viene a la cabeza este vídeo que colgué hace ya tiempo, en el que se ve como un niño de unos dos años va persiguiendo a alguno de sus progenitores por casa con una rabieta tremenda, pero que curiosamente sólo expresa cuando es consciente de que lo están viendo.
Y tú, ¿perdonas u olvidas?
Se nos ha planteado siempre esta dicotomía como única forma de reaccionar ante los agravios. Pero desde la inteligencia emocional, no es correcto.
¿Te puede salir un hijo skinhead por muy bien que lo eduques?
Esta cuestión surgió el otro día en una escuela de padres y madres que imparto. Yo es que el término de que un hijo te pueda “salir” de una forma o de otra… no lo acabo de ver.
¿Me ha servido estar agradeciendo 21 días los problemas que no tengo?
Hace unas semanas comencé el reto “Agradecer los problemas que no tengo”. Le llamé reto por ponerle un nombre, pero simplemente fue hacer tres agradecimientos diarios sobre problemas que no había tenido.


